`Cambia lo superficial; Cambia también lo profundo; Cambia el modo de pensar; Cambia todo en este mundo`. Proféticas palabras de la eximia cantautora Mercedes Sosa, quien pinta de cuerpo entero lo que dejó este Regional Cuyano 2018.
La temporada 2019 será diferente por varios factores. En primer lugar, después de siete años dos clubes sanjuaninos volverán a estar en la máxima categoría. En segundo lugar, será la primera vez en la historia que la competencia regional tendrá cuatro equipos no mendocinos en el Top 8. En tercer lugar, los denominados ´grandes´ deberán viajar como lo hacen todos los años ´los chicos´, según la óptica de la vecina provincia, en Copa Plata y en Desarrollo.
Estos cambios son la resultante de la evolución de todas las instituciones de la región. Sin embargo, parece obsoleto el viejo discurso de los popes mendocinos que afirman la precarización del certamen. `El nivel del torneo no es muy bueno. Nosotros tenemos pocos partidos difíciles al año. Salvo Marista, Tordos y Liceo los demás equipos se quedaron un poquito. Le está costando alcanzarnos`. Desafortunadas declaraciones del entrenador de los Pájaros; club que levantó la Copa del Top 8.
Ahora bien, ¿En qué posición finalizó el San Juan RC? La respuesta es 3° y lo hizo ganándole 45-41 a Liceo RC. Además, no fue el único encuentro que el piuquén se impuso ante el clavo; ya que lo derrotó 32-30 y 22-20 durante la etapa regular. Esto quiere decir que el club de Santa Lucía nunca perdió ante el quince mendocino en este 2018.
Los Tordos RC, Marista RC, San Juan RC, Liceo RC, Marabunta RC de Río Negro, Teqüe RC, Neuquén RC y Universidad de San Juan son las posiciones finales en este 2018 y serán los participantes en la máxima categoría de la región la próxima temporada. Cuatro clubes mendocinos, dos sanjuaninos, uno de Río Negro y uno de Neuquén. ¿Cambió? si, todo cambió.
El 2019 depara una nueva estructura en el calendario de competencia . Grandes desafíos asoman en el horizonte que, una vez más, los equipos no mendocinos deben demostrar en cancha que la evolución de las instituciones es positiva y eleva el nivel de juego ante propios y extraños que lo minimizan por el bien del rugby de la región.





