Despacito. Pasito a pasito. Así fueron llegando los hinchas a la puerta del hotel Sheraton, de la ciudad de San Miguel de Tucumán, para recibir al plantel de River. Ya a la hora de la siesta (sagrada en estas tierras) se empezaron a observar camisetas, banderas, gorros, y muchos distintivos rojos y blancos. Y como si se tratara de una peregrinación, fueron llegando a pie, en autos y colectivos, alrededor de unos 10 mil tucumanos para ver de cerca a sus ídolos. Hubo desbordes, pero no pasó a mayores. No fue para menos. Hace cinco años que un plantel millonario no pisaba Tucumán. Entonces, la espera se amenizó con cantos y saltos para combatir la baja temperatura. Se armó una fiesta frente al hotel. Y el clímax llegó cuando el micro que transportaba el plantel de River apareció por la Avenida Soldati, que bordea al Parque 9 de Julio. Hubo bengalas y estruendos para darle al plantel una cálida bienvenida en la previa de un partido crucial para la definición del torneo.
Desde las 20.15 del miércoles, en el estadio José Fierro, River va por una victoria que lo deje a un punto de la cima y le permita meterle presión nuevamente a Boca, cuyos hinchas seguramente estarán prendidos a la televisación de El Trece viendo lo que sucede.
Es cierto que ya son escenas repetidas las que vive River cuando viaja al Interior. Pero esta vez había una lógica distinta. La última vez fue hace cinco años por el torneo del Nacional B. El equipo dirigido por Matías Almeyda goleó 4 a 2 y sacó tres puntos importantes para luego lograr el objetivo. Por torneos de Primera División, la última cita en el lugar donde se declaró la Independencia argentina fue hace siete años, en un 0 a 0 por el Clausura 2010. Fue el último encuentro de Leonardo Astrada en su segunda etapa como entrenador del club. Luego, Daniel Passarella, el presidente de la institución en ese momento, lo echó por teléfono.
La euforia entonces era grande. Sobre todo porque la época mala quedaron atrás y ahora, esta provincia, recibió a otro equipo. Que viene de derrochar gloria en su andar. Y que va en búsqueda de más conquistas, ahora en el plano doméstico. Intenta conseguir el torneo local, un certamen que falta en el exitoso ciclo de Marcelo Gallardo. Seguramente, una gran parte de esa búsqueda se la jugará esta noche en un escenario difícil porque Atlético se agranda en su cancha. Pero River sabe bien lo que es ganar de visitante. De hecho, lleva nueve partidos (ocho fueron este año) consecutivos con triunfos en esa condición. Y va por el décimo.
Recién después de las 22 se sabrá si el empate con Central puede cotizar o no. Es que si bien River dejó pasar una gran chance para depender de sí mismo el domingo, la realidad es que aún sigue a cuatro puntos de Boca, la distancia con la que presumía iba a llegar en la previa de este encuentro, correspondiente a la fecha 22, que fue postergado por los compromisos de ambos en la Copa.
River llega obligado por la necesidad de un triunfo para no darle más respiro a Boca. Por ello, más allá de que el reglamento (el artículo 225 por Gonzalo Montiel y Exequiel Palacios, quienes llegaron anoche de Corea del Sur, tras la eliminación en primera ronda del Sub-20 en el Mundial) lo amparaba, Gallardo decidió que Jorge Moreira y Lucas Alario no cumplan hoy la fecha de suspensión que aún deben. El paraguayo y el Pipa estarán desde el arranque. La única modificación es la de Luciano Lollo por Jonatan Maidana (también por 5 amarillas). El ex Racing le ganó la pulseada a Arturo Mina. Después estarán los mismos que jugaron desde el inicio contra Central.
Atlético Tucumán presentará a los mismos once que jugaron la semana pasada contra Palmeiras, en Brasil, por la Copa Libertadores. Todos esos jugadores descansaron el fin de semana ya que no estuvieron en el encuentro que Atlético perdió 2 a 1, el domingo, ante Talleres, en Córdoba. Algunos se repusieron de golpes y otros de molestias musculares. Se prepararon para esta noche.
¿Será un obstáculo el Decano en el camino de River? ¿Podrá el conjunto de Gallardo sobreponerse al desgaste para seguir acechando a Boca? Desde las 20.15 empezarán a develarse esas incógnitas cuando arranque este partido bisagra para el torneo.
(Fuente: Clarín)