Críticas por la vuelta al fútbol de Bruno, el arquero encarcelado por mandar a matar a su amante

Boa Esporte, de la segunda división, perdió a cuatro sponsors.
jueves, 16 de marzo de 2017 · 10:02

El Boa Esporte comenzó rápidamente a pagar un precio caro por haber contratado al arquero Bruno Fernandes. El nuevo refuerzo del equipo, que milita en la segunda división del fútbol brasileño, estuvo hasta hace pocos días en la cárcel, condenado por mandar a asesinar a su amante. El martes fue presentado en el plantel y no solo las críticas se reprodujeron sin parar, sino que el club también perdió a cuatro de sus sponsors.

Bruno, de 32 años, había quedado preso en agosto de 2010. En 2013 se lo condenó a siete años de prisión por los cargos de homicidio calificado, secuestro y ocultación de cadáver. A principios de marzo fue puesto en libertad gracias a un recurso presentado por su defensa y a la inesperada decisión de un juez del Tribunal Supremo, Marco Aurélio Mello. Según el magistrado, se habían excedido los plazos para responder a la apelación del jugador contra la sentencia, lo que autorizaba a que éste esperara la revisión en libertad.

La condena social, sin embargo, no va a desaparecer: el Boa Esporte recibió una lluvia de críticas en las redes sociales y cuatro patrocinadores retiraron su apoyo al club de Varginha en el estado de Minas Gerais, según informó este martes el portal GloboEsporte.

Además, decenas de mujeres protestaron asimismo en el centro de Varginha con pancartas por el fichaje de Bruno. Llevaban simbólicamente la boca cubierta como si portaran el bozal de un perro.

En la conferencia de prensa del martes, cuando fue presentado, Bruno evitó referirse a su situación penal: "Estamos aquí para hablar de fútbol". De todas maneras, reconoció: "Las personas se corren de mí por lo que ocurrió en el pasado". Y agregó: "El Boa está abriéndome las puertas".

Por su parte, uno de los directivos del Boa Esporte se mostró preocupado por las reacciones: "No esperaba una reacción negativa. Estamos haciendo un proceso de reintegración de una persona a la sociedad", dijo Rildo Moraes.

Bruno Fernandes de Souza era considerado en 2010 como uno de los arqueros de mayor proyección del país. La trayectoria del entonces ídolo del Flamengo, que se proclamó campeón con el club carioca en 2009, se torció sin embargo cuando la Policía lo detuvo ese año por sospechas de que había mandado a asesinar a la modelo Eliza Samudio.

El futbolista, que estaba casado con otra mujer, había tenido poco antes un hijo con Samudio, que se negó a abortar y quería demandar al jugador para forzarlo a admitir la paternidad. Las investigaciones de la Policía apuntaban entonces a que la modelo había sido secuestrada y maltratada ya en 2009, para intentar ocasionarle un aborto con medicamentos, y que su cadáver había sido entregado tras su asesinato un año después incluso como alimento a los perros.

También la mujer de Bruno, con la que éste tenía otros dos hijos, pasó seis años en la cárcel por el crimen.

El arquero ya había causado controversia con sus primeras declaraciones tras salir de la cárcel: "El tiempo que yo pase en la cárcel, incluso si fuese prisión perpetua, no iba a traer a Eliza de nuevo", dijo al canal de televisión Globo.

Comentarios