Cuando creíamos que ya habíamos visto todo en relación a la violencia en nuestro fútbol, ayer se escribió un nuevo e insólito capítulo. Barras de Riestra, apenas finalizó el partido que su equipo perdió contra Excursionistas en su estadio, ganaron la calle y quisieron emboscar a los dirigentes y allegados de la visita, no más de 30, que se ubicaban en la tribuna visitante.
Y lo repudiable de esto es que al no poder abrir por la fuerza el portón, uno de ellos aprovechó el espacio entre las hojas de dicho ingreso, introdujo allí su arma y disparó sin tapujos hacia adentro. De milagro la bala no alcanzó a ninguno de los que allí estaban, pero bien pudo haber sido una tragedia.
Luego llegó la intervención policial, las corridas fuera del estadio y las piedras, siempre con la tensión y el olor a pólvora en el ambiente. Lo curioso es que varios minutos antes de este lamentable hecho se veía que algo iba a pasar, ya que los barras del local descolgaron sus banderas y dejaron su tribuna con cantos amenazantes.
Pero así y todo, nadie pudo evitar que ese ¿hincha? pudiera efectuar el disparo.
Antecedente
En diciembre de 2014, en el mismo estadio, los vándalos del Blanquinegro ya habían agredido con suma violencia a los dirigentes de Excursio, incluso rompiéndoles sus autos. Ayer la historia estuvo cerca de terminar aún peor. ¿Hasta cuándo?
Piedrazos para el micro de Deportivo Morón
El plantel de Morón se llevó un buen susto mientras viajaba en micro rumbo al estadio de Tristán Suárez. Sobre la Ruta 3, cerca de la rotonda de San Justo, dos personas identificadas con los colores de Almirante Brown arrojaron piedras al colectivo, provocando la rotura de una ventanilla. Por fortuna los vidrios no lastimaron a ningún integrante de la delegación del Gallo.