A primer turno, en una agobiante jornada en el Parque Sarmiento porteño, Paolo Lorenzi (43 del ranking mundial) puso en ventaja a Italia al superar al bahiense Guido Pella (84°) por 6-3, 6-3 y 6-3, en dos horas y 25 minutos de juego, y ante un poco más de dos mil personas en las tribunas, incluido el astro futbolístico Diego Armando Maradona.
Luego, Seppi, 68 del escalafón, tuvo un rendimiento por encima de la media y llevó a Berlocq, en el día de su cumpleaños 34, al error permanente para imponerse con parciales de 6-1, 6-2, 1-6 y 7-6 (6), en un encuentro que se resolvió en poco más de tres horas de juego.
Argentina, que en 2016 ganó por primera vez la Ensaladera de Plata, jamás pudo dar vuelta un 0-2 por Copa Davis y de perder deberá jugar por la permanencia en el Grupo Mundial, tal como
ocurrió en 2014, cuando derrotó a Israel, en Sunrise, Estados Unidos.
La remontada histórica deberá empezar este sábado, cuando a partir de las 12:00, según anunciaron los capitanes el jueves, la dupla conformada por Leonardo Mayer y Diego chwartzman enfrenten a Simone Bolelli y Andreas Seppi, aunque podría haber cambios en ambos bandos hasta una hora antes del encuentro.
El ganador de la serie que se llevará a cabo el fin de semana se medirá en cuartos con el vencedor del enfrentamiento entre Alemania y Bélgica, que empatan 1-1 en la pista del Fraport Arena de la ciudad de Fráncfort.
Desequilibrio en el equilibrio
En el primer punto de la serie, la apuesta del capitán italiano Corrado Barazzutti salió bien, porque Lorenzi, que a los 35 años atraviesa el mejor momento de su carrera y es por ránking (43°) el número 1 del equipo, superó con buenos pasajes de tenis a Pella.
El bahiense, quien reconoció tiempo atrás que la exigencia del año pasado en la Copa Davis erosionó su físico, sufrió sus altibajos en el juego.
Alternó dominio con sufrimiento sobre el cambiante peloteo de Lorenzi, que se mostró muy sólido desde el fondo del court y no titubeó al subir a la red.
Un quiebre en el sexto game fue la única diferencia del primer set, que se definió 6-3 en 49 minutos, y donde Pella desperdició cuatro chances para recuperar la desventaja.
Los quiebres mutuos fueron una constante en el arranque del segundo set, donde Pella no pudo asentarse ni siquiera pese al constante aliento de Diego Maradona.
Pella batalló y trató de mantenerse dentro de partido, pero Lorenzi estuvo aplicado tácticamente, no se salió de su libreto y demostró mucha contundencia al momento de acelerar la bola.
Así llegó otro 6-3 al tablero, gracias a tres quiebres de Lorenzi, que tuvo en su prolijidad la mayor virtud para conseguir el primer punto de la serie.
Porque en el tercer parcial no se modificó el panorama, Lorenzi siguió con su efectividad en el servicio, donde tuvo un promedio de 200 kilómetros por hora de velocidad de pelota.
Pella acumuló 47 errores no forzados en el encuentro, lo que significó una de las principales diferencias en juego, ya que en tiros ganadores finalizaron empatados en 24.
No tuvo mucho que hacer el bahiense en el tramo final del encuentro, Lorenzi estuvo seguro desde su saque y selló un buen triunfo inicial para Italia.
El corazón no alcanzó
Berlocq, en el día de su cumpleaños 34, salió decidido a tratar de mantener con vida a la Argentina luego de la primera jornada de juego en el Parque Sarmiento.
Pero poco pudo hacer en los primeros dos sets, donde Seppi -que venía de llegar a octavos de final en el Abierto de Australia- estuvo muy fino en los ataques para prácticamente borrar de la cancha a su rival.
El italiano ganó seis games consecutivos para el 6-1 inicial y luego quebró rápidamente para agrandar su ventaja con otro contundente 6-2, en un encuentro que parecía resolverse
fácilmente.
Pero el corazón de Berlocq, que tantas otras veces lo hizo lograr heroicas victorias en la Davis, transformó su frustración en empuje.
Punto por punto, sin modificar su planificación, tratando de meter la pelota y ser regular en el peloteo, y llevando a Seppi a bajar también los tiros ganadores, que habían sido la gran
diferencia hasta el momento.
Sorprendió entonces el 6-1 con el que volvió al partido "Charly", para levantar a un público que había abandonado en parte las tribunas tubulares.
La cuarta manga fue totalmente cambiante en ánimo y en juego, con Berlocq manteniendo su plan armado con el capitán Daniel Orsanic y Seppi tratando de volver a encontrar sus
golpes.
Fue el italiano el que logró dos quiebres seguidos en el sexto y octavo game para quedar a un paso del triunfo, pero el "Gladiador" sacó su estirpe copera para remontar esa diferencia
y llegar al tie break.
Seppi volvió a adelantarse, tuvo tres match points, pero recién en el cuarto pudo festejar un triunfo justificado, pero sufrido por cómo venía llevando el trámite.
Argentina, después de haber escrito la página más importante de su historia en Copa Davis, deberá buscar ahora otro hito histórico: remontar un 0-2.