El exboxeador Manny Pacquiao, quien hace 20 días anunció su
retiro de la actividad profesional tras derrotar al estadounidense Timothy
Bradley, estuvo en la mira de la organización islámica filipina Abu Sayyaf, que
planeó secuestrarlo, según reveló el presidente de ese país, Benigno Aquino
III.
"El Grupo Abu Sayyaf y otras organizaciones quieren
alinearse con el Estado Islámico para acceder a sus recursos. Al parecer
desarrollaron planes para secuestrar a Manny Pacquiao o a uno de sus hijos,
como también a mi hermana Kris o uno de sus hijos, con el propósito de negociar
la liberación de sus miembros”, expresó Aquino en un comunicado en el que
repudió el asesinato de John Ridsdel.
Ridsdel, un turista y experiodista canadiense de 68 años,
fue hallado decapitado el lunes en la isla de Jolo, a unos 1.000 kilómetros de
Manila, la capital de Filipinas, tras permanecer secuestrado durante siete
meses junto a otros tres rehenes cuyo paradero se desconoce. Abu Sayyaf había
exigido el pago de un rescate por los cuatro hombre y al cumplirse el plazo
fijado ejecutó a Ridsdel.
Ante las versiones sobre la intención de la organización
islámica de secuestrarlo, Pacquiao, campeón mundial en ocho categorías
distintas durante sus 21 años como profesional, se mostró escéptico acerca de
ese plan, aunque tampoco lo desestimó. De todos modos, el expúgil, quien será
candidato a senador de su país en las elecciones que se realizarán el 9 de mayo
y se encuentra en plena campaña, realizó este jueves actividades proselitistas
sin grandes medidas de seguridad en la provincia de Laguna, donde estrechó
manos y se tomó fotos junto a sus seguidores.
Abu Sayyaf fue creado en 1991 por un grupo de combatientes
que habían participado de la guerra de Afganistán contra la Unión Soviética y
lucha por el establecimiento de un Estado regido por la ley islámica. La
organización, que opera principalmente en el sur de Filipinas, declaró en 2014
su adhesión el Estado Islámico.