Es porteño,
pero el clásico San Martín & Godoy Cruz ya lo siente a flor de piel. Lo
jugó el año pasado vistiendo la camiseta del Tomba y ahora lo hará vistiendo la
Verdinegra. Se trata de Daniel González (25), el volante que llegó a Concepción
después de debutar y jugar por un año y medio en el equipo mendocino. En la
previa, habla del derby cuyano y va más allá de lo futbolístico, con la Fiesta
del Sol y de la Vendimia incluida
"Es un
partido especial. Sabemos que hay cosa extra futbolística, más que nada con la
gente. Sabemos que ellos lo viven de una manera particular, en este caso por
las provincias. Esperamos darle una alegría a nuestra gente y a nosotros
mismos, que venimos de una derrota (ante Estudiantes) y necesitamos levantar”,
destaca el jugador.
Daniel llegó
a Godoy Cruz a mediados del 2014, luego de una tremenda campaña con Fenix, su
primer club profesional. El año pasado le tocó enfrentar al Verdinegro en
Mendoza -el partido terminó 1 a 1-, por lo que ya sabe qué significa el clásico
para ambos.
Recuerda que
en aquella oportunidad compartió equipo con Lucas Ceballos, el sanjuanino
enfrentado al Verdinegro por su pasado en Sportivo Desamparados, y le tocó encarar
a Lucas Salas, Ardente y Nico Pelaitay, hoy compañeros de equipo. "Es un
partido y un momento lindo. Obviamente hoy estoy en San Martín defendiendo esta
camiseta y voy a dar lo mejor. No hablé con nadie de Mendoza. Ellos lo toman
como un partido especial, como nosotros y nos vamos a reservar algunas cosas. Seguramente cuando llegue allá me
cruzaré con alguno y cuando arranque el partido cada uno buscará su objetivo”.
El
Verdinegro fue más allá de lo deportivo y señala que en este tipo de partidos
hay otra "pica”. Dice estar sorprendido por la rivalidad de ambas regiones y
destaca que esto es un enfrentamiento más de provincias, que futbolístico. "Sé
que el clásico viene por Cuyo, sabemos que se compite demasiado. Lo hacen con
la Fiesta del Sol y de la Vendimia. Hay mucha gente que está detrás de cómo le
va a San Martín como a Mendoza. Uno está acostumbrado a este tipo de partidos
abarque muchas cosas. Está bueno enfrentarlo y vivirlo”.
El partido
será sin dudas uno de los grandes atractivos en la fecha de los clásicos.
Atractivo para San Juan, atractivo para Mendoza. Sobre todo porque el equipo
sanjuanino, que aún sigue soñando con su lugar en la próxima Copa Libertadores,
enfrenta a un Godoy Cruz puntero en su zona con 21 puntos. Al futbolista no lo
inquieta ni lo asusta la tabla de posiciones y expresa que en la cancha son
once contra once. "Este tipo de encuentros no depende de cómo viene cada uno.
Son especiales. Nuestro objetivo es traer los tres puntos, estamos muy
incentivados. Será un partido en donde no se juega tanto, sino que se mete y se
espera a que el otro se equivoque para aprovechar ese momento. Habrá que estar
concentrado y con la idea fija de buscar el partido”.
Muchacho rebelde
El volante
nació en Pilar, provincia de Buenos Aires, y creció en una casa en donde
siempre se respiró fútbol. Aunque de chiquito ya hacía de las suyas en un club
de barrio llamado San Jorge, se convenció de ser futbolista recién a los 13
años. "De chico era rebelde, quería jugar cuando yo tenía ganas, no cuando el
técnico quisiera. Después me encaminé y decidí dedicarme a esto”, comenta entre
risas.
Sus papás Daniel y Daniela fueron un gran pilar para el
jugador y lo hace saber a través de los llamativos tatuajes, en sus brazos, que
hacen honor a ellos. A su mamá fue a la que más le costó, fue quien tuvo que
dejar de lado la sobreprotección hacia su hijo menor y apoyarlo en su carrera, que
pronto iba a desempeñar a cientos de kilómetros de casa.
Sus hermanos Emiliano y Oscar también se dedican al fútbol,
uno dirige y el otro ataja en un conocido club de Pilar. "Uno cuando hace esto
también piensa cuando te vas a una provincia alejada y el riesgo que hay. Pero
ellos se hacen una escapada para venir a San Juan y poder disfrutar. Hablamos
todos los días, me llaman y preguntan de todo. Mi familia siempre me aconsejó y
hoy se lo agradezco. Si yo seguía con el pensamiento que tenía, hoy no estaría
jugando acá”, dice González, quien en San Juan tiene el constante apoyo de su
novia Yanina.