Sucede que el controvertido entrenador argentino fue a increpar a su colega y amigo Herrera tras la derrota de su equipo por 2 a 1, aduciendo una excusa repleta de superstición.
La Volpe, cabulero de ley, siempre prefiere evitar el saludo al DT rival antes de cada partido. Y Herrera, conocedor de esta cábala, decidió ir a buscarlo antes del comienzo del encuentro, lo que generó la ira del argentino, que además terminó perdiendo el partido.
La discusión entre los entrenadores, en plena entrada a zona de vestuarios, fue subiendo de tono hasta que tuvieron que intervenir jugadores y colaboradores de ambos mandos para evitar mayores inconvenientes.
"Él es mi amigo, pero sabe que no me gusta que me saluden al inicio de un juego; por eso tardo para salir, no me gusta ese saludo inicial y fui a decírselo", admitió luego La Volpe, ya más tranquilo luego de su minuto de furia.
(Fuente: Minuto Uno)