Pocos minutos antes del inicio del partido y también después del silbatazo de inicio, el arquero Xeneize, Agustín Orión se reencontró con el público verdinegro en los peores términos. Apenas ocupó su lugar el jugador de Boca, los hinchas que se encontraban en la popular empezaron a gritarle e insultarlo.
El público verdinegro mostró su enojo por la fractura a Carlos Buenos durante la temporada pasada de la peor manera y el arquero mostró su incomodidad. Cuando comenzaron los petardos, que fueron rápidamente contenidos por el operativo de seguridad, el xeneize incluso pidió no atajar.
Finalmente, en los primeros minutos del partido la situación quedó bajo control y Orión siguió ocupando su lugar, aunque todavía se sentía la tensión en el Bicentenario.