La ñata contra el led, de pie, dando vueltas en círculos. Así estuvieron todos los hinchas de River el miércoles por la mañana cuando Marcelo Gallardo dio una conferencia de prensa para anunciar si se iba o se quedaba en River. Nervios de punta, un poco de vértigo abismal, imaginar un mundo sin el petiso más ganador de todos sentado en el banco de suplentes, cómo sería, ¿hay vida después de Gallardo? Todos anduvieron así, inquietos, con una extraña sensación de felicidad y angustia, por ser campeones de todo pero al mismo tiempo estar ante la posibilidad de que se vaya el hombre, o de ya no seguir siendo campeones en un futuro, que en este caso es prácticamente lo mismo.
Así, exactamente, estuvo también Lucas Martínez Quarta. Y es que el pibe, además de haber cerrado el año como el segundo marcador central titular de River, es hincha de toda la vida, más gallina que la Gorda Matosas. Y ahí se lo veía, ansioso mirando la tevé, esperando el anuncio, como todos.
-Estabas a dos centímetros de la tele, no dabas más de la ansiedad, ¿no?
-La verdad es que sí, ja, estaba nervioso cuando Marcelo daba la conferencia, me salió así naturalmente. Tanto que ni me di cuenta de que mi novia me estaba sacando una foto, ja. Es más, en ese momento había quedado con una radio para dar una nota y la tuve que cancelar para poder ver la conferencia. Sinceramente me salió del alma ponerme así, tenía muchas ganas de que siguiera Gallardo porque soy hincha y también porque es un placer tenerlo como técnico.
-Sobre todo para vos: si después de tanto pelearla, iba ser un bajón que se fuera el DT que te dio la chance de debutar...
-Seguro, si se iba me hubiera puesto muy triste. Yo estoy súper agradecido con él y todo su cuerpo técnico, es hermoso que te dirija. Por suerte lo voy a poder seguir aprovechando el año que viene.
-¿Te cambió en algo la vida desde que sos el central titular de River?
-No, la verdad es que no. Ahora en Mar del Plata alguna que otra persona me reconoce o me pide una foto, pero todavía paso medio inadvertido. Trato de tomarlo con tranquilidad, pero es lindo el reconocimiento, y sobre todo cómo lo vive mi familia, mis primos que son fanáticos de River están como locos.
-¿Sentís que tuviste algo de suerte en que te llegara la posibilidad que después aprovechaste? Lesiones de Maidana y Lollo, roja a Montiel...
-No sé si suerte. Yo esperé muchísimo este momento, me costó recuperarme de la lesión y volver. Hasta mitad de año no sabía qué iba a hacer...
-¿Pensaste en irte?
-Yo el semestre pasado había jugado sólo tres partidos en Reserva y cuando terminó la competencia me quedé trabajando, decidí no tener vacaciones. Y ahí hablé con el Luigi (Villalba), le pedí que me sea sincero: si no iba a tener muchas posibilidades, me buscaba club. Por suerte me tuvo en cuenta y después pasé a Primera.
-¿Te acordás de tu primer partido como central en Inferiores?
-Sí, en Sexta con Messina, en la pretemporada del 2013. De 5 había dos o tres jugadores más, y Mammana ya estaba en Reserva, así que me pidió si podía jugar ahí. En el momento no me gustaba mucho, pero sabía que de 5 no iba a tener tantas chances.
-¿Cómo te transformaste?
-Fue a medida que pasaban los entrenamientos. Obvio, miraba mucho a centrales, sobre todo a Jony (Maidana), que para mí es un referente por cómo juega y por la voz de mando.
-Es la misma parábola que hizo Demichelis. ¿Haber sido 5 te dio una visión de juego y un pase diferente a la media?
-Sí, te da un plus. Yo jugué toda la vida de volante central, en Inferiores, en Mar del Plata. Y ya tenés la cabeza preparada para eso.
-¿Cómo fue el momento en el que Gallardo te dijo que jugabas la final?
-Me lo dijo un día antes, en el entrenamiento: me llamó y yo no lo podía creer. Primero me agarró mucha ansiedad, un poquito de nervios, obvio, pero fue hermoso: jugar una final para el equipo del que sos hincha es un sueño. Todavía no caigo.
-¿Te marcó con alguna charla? Algunos lo sienten como a un padre...
-Sí, me acuerdo mucho de una: nos juntó a un grupito de cuatro y se nos puso a hablar de la vida, de su experiencia afuera, en River. Me acuerdo siempre de eso, y después me pide siempre que juegue tranquilo, firme. Yo escucho.
-¿Lo veías jugar?
-Sí, claro. Era un lujo como jugador, por ahí en el arranque yo era más pibe, pero lo vi. Un placer.
-¿Qué ídolo o equipo te marcó como hincha?
-Por mi edad, no pude disfrutar tanto de los viejos equipos de Ramón: el que más me marcó como hincha fue el River campeón de la Libertadores, sin dudas.
-¿El del año pasado?
-¡Sí! Es que, te juro, yo lo viví como un hincha. Fui a todos los partidos, a alentar. Hasta hace muy poquito iba a la cancha a la platea, ja. Y ese plantel tenía todo, fue inolvidable.
-Vas a ser padre, encima: completito el año.
-Sí, fue todo un sueño. Y viene con el pan bajo el brazo dicen, ¿no? Es un momento hermoso. Ya me estoy preparando. O sea: ya le compré absolutamente todo de River.