"Justo cuando entro para pensar en tener la pelota, nos hacen el segundo. Y ahí digo ‘uhhhh, lo único que falta es que nos empaten’”. El Pipi Romagnoli fue gran protagonista de la tarde del 3-2 a Unión y no por lo que jugó, sino justamente porque jugó.
Entró por Ortigoza volvió después de siete meses, fue ovacionado y pudo festejar. Y anunció que seguirá mínimo seis meses más en el club. "Estoy hablando casi todo como para firmarlo, la idea es seguir seis meses más y luego ahí decidir. No me quiero apurar, serán estos meses definitivos para saber qué va a ser conmigo. Si empiezo a jugar, sería ideal más minutos. Si no, se va a hacer difícil, espero una buena pretemporada y estar al 100%”.
El Pipi habló porque estuvo en cancha, feliz. Y contó que "no se podía jugar mucho, ahora nos queda un partido con Lanús, ganarlo y terminar lo más arriba. Y apostar al semestre que viene, nos tenemos que quedar con algo que no se pudo en el semestre. Ojalá que se dé por el grupo”. Y habló de su motivación para no tirar la toalla, a los 35 años: "Obviamente que cuando no te pase más hay que dar un paso al costado, todavía tengo ese cosquilleo en la panza cuando vas a entrar, cuando vas a jugar. Así estás pleno, cuando no sentís todo eso estás en la parte final y está pensando en retirarte. Eso no me sucede, me gusta venir a entrenar, a concentrar, eso todavía me gusta y por eso sigo jugando”.
(Fuente: Olé)