Pablo Lunati siempre fue un árbitro excéntrico. Está en su
naturaleza. Y si adentro de la cancha era así, ya retirado, su personalidad se
potencia. De hecho, no tuvo problemas en dejarse filmar el sábado a la noche en
el Monumental viendo a River, el club del que se confesó hincha, ante Vélez,
para mandarle saludos a un amigo. Al lado suyo estaba su hijo mayor, Matías,
quien demostró su felicidad en las redes sociales por volver a la cancha junto
a su padre, luego de 25 años.
Lunati se despojó de la responsabilidad que asumía como
árbitro y, sin tapujos, mostró sus sentimientos futbolísticos. "Fui muy
profesional como árbitro, fui imparcial en más de 300 partidos. Y en la vida
privada todos sabían que era de River", admitió Lunati en una entrevista
en Pasión Monumental Radio (Splendid AM 990).
Sobre la polémica que se desató en torno a su presencia en
el Monumental, el exárbitro disparó: "Hoy no me interesa el qué dirán. Me
tiene sin cuidado. Y a algunos periodistas les voy a contestar, porque ellos
también son hinchas. Muchos están hablando estupideces y se escudan en equipos
del ascenso, cuando me consta que fueron a patear puertas de los
árbitros". Luego, Lunati afrontó la
acusación de haber favorecido al club de Núñez. "Nunca me molestaba
dirigir a River, sí me molestaba que no le fuera bien. Ojo, River jugó 32
partidos conmigo y ganó 12". Y añadió: "Yo dirigí a River en la peor
época de su historia. ¿De qué ayuda me están hablando? Yo dirigí a River el día
que se fue a la Promoción. Jugó con Lanús y perdió 2 a 1. Yo era de River luego
del partido, adentro no me quería equivocar nunca".
También hizo referencia al Superclásico del torneo Inicial
2012, que le tocó dirigir en Núñez, el cual terminó 2-2 luego de que River
estuviera 2-0 arriba: "Ese día le cobré un penal a Boca, que fue penal, de
(González) Pirez a Lautaro Acosta. River estaba para golear y se lo empataron
en el final. Si hasta (Julio) Falcioni hizo entrar tarde a su equipo en el
segundo tiempo para que lo echara".
Además, el "Loco" (apodo que se ganó por su forma
de ser) reveló más intimidades. "Era normal que si yo estaba en la cancha
interiormente gritara un gol de River y me amargara si se lo metían. Soy así,
pasional, no solo en el fútbol, en todos los aspectos de mi vida". Otra
más: "Cuando River perdió con Patronato (penúltima fecha de la B Nacional
en 2012) y comprometió el ascenso me fui de la cancha con una amargura
tremenda". Ese partido fue dirigido por él y le cobró un penal a River,
que el arquero de Patronato, Sebastián Bértoli, le atajó a Alejandro Domínguez.
Y en referencia a la pérdida de categoría de River, Lunati
contó: "Entre 2011 y 2012 los árbitros me cargaban, me volvían loco, me
cantaban la musiquita del ascenso de TyC Sports". Pero lo tomaba con
naturalidad. "Si entre los árbitros no nos cargamos, nos aburrimos. Es
lógico, si todos son hinchas de algún club. Yo me aguanto todo el folclore, ese
de Macri-Ramón Díaz, me gusta esa chicana mientras no se falte el
respeto", expresó el hombre de 49 años, oriundo de Santos Lugares.
Siguiendo con el tema, le apuntó a su colega Sergio
Pezzotta, quien dirigió el partido de vuelta por la Promoción. "El penal
que no le cobró a River contra Belgrano fue uno de los más grandes de la
historia. Mamma mía (sic), no se puede creer que no haya cobrado ese
penal". Y agregó: "Jamás le pregunté a Pezzotta por qué no cobró
penal ese día, no tengo relación, pero no por eso puntualmente. Yo tengo
códigos". Pero eso ya es historia. Entonces elogió a Rodolfo D'Onofrio y
su Comisión Directiva. "La actual conducción de River puso las cosas en su
lugar", afirmó Lunati.
El exreferí también admitió que alguna vez insultó a un
juez, cuando aún estaba lejos del silbato. "El árbitro al que más puteé
fue (Javier) Castrilli. No me gustaba. Los que sí me gustaban eran (Francisco)
Lamolina y (Héctor) Baldassi".
Para el final, confesó más sentimientos referidos a River.
"El gol que más grité fue el de (Juan Gilberto) Funes al América de Cali
en el Monumental en la final de la Libertadores '86 y mi ídolos fueron
(Norberto) Alonso, de chico, y (Enzo) Francescoli, de grande".
Al margen de la exposición de las últimas horas, Lunati
planea ir seguido al Monumental, pero ahora a las tribunas. "Si tengo
ganas, voy a seguir yendo a la cancha. Mi hijo más chico estaba enfermo el
sábado, ahora voy a ir con él. Viajar con mis hijos a ver a River a todos lados
hubiera sido una de las cosas más lindas de mi vida", manifestó.
Por último, Lunati reveló: "Una vez, ya siendo árbitro,
fui 'escondido' a ver un clásico, fui con mi papá. Tenía 32 buzos (sic) y hacía
22 grados, ja. Me hubiera gustado haber ido con mi papá también el otro día,
pero la vida no quiso".