El árbitro Darío Herrera, que estuvo a cargo del superclásico del escándalo el pasado jueves en La Bombonera, aseguró hoy, tras la sanción de la Conmebol a Boca, que los jugadores de River no hicieron "acting" sobre la agresión que sufrieron en el túnel de acceso.
En sus primeras declaraciones públicas después de lo sucedido en la revancha de los cuartos de final de la Copa Libertadores, Herrera remarcó que los cuatros jugadores de River que no podían seguir jugando estaban "afectados". "No había ningún 'acting', estaban afectados, con los ojos muy irritados, como si estuvieran quemados. Eso se veía en el momento. Camisetas manchadas con un polvo naranja. Todos lo vimos", afirmó el neuquino Herrera, quien tuvo su debut como internacional justo en este encuentro.
Sobre su actuación, Herrera opinó: "Con mi equipo arbitral pensamos que realizamos de buena manera los 45 minutos. Fue un buen desempeño. Nos sentimos privilegiados por estar ahí, era algo muy lindo ser parte de esto.
Con la gran responsabilidad de hacer las cosas de la mejor manera. La concentración era algo clave durante los 95 minutos". También consideró que la tarjeta inicial al delantero Daniel Osvaldo "por ahí marcó el rumbo del partido", respecto a la rigurosidad disciplinaria.
"Uno no sale a buscar las jugadas para marcar, cuando suceden hay que resolverlas", reveló. Herrera contó además cómo vivió desde la mitad de cancha el episodio que derivó en la agresión a los jugadores de River y la incertidumbre de los primeros minutos post sustancia quíimca.
"Estábamos en el mediocampo. Cuando vemos que sucedía algo en la manga del equipo visitante y Ceballos (cuarto árbitro) se acercó. Empezamos a comunicarnos por intercomunicadores, nos informaron que les habían tirado un gas. Bajar los decibeles y esperar a ver cómo estaban los jugadores. Lo más importantes era que se pudieran recuperar. Y después ver si se podía continuar. No sabíamos qué les habían tirado", recordó. Por otra parte, Herrera también afirmó que "en ningún momento" sintió "presiones para que se siguiera jugando el partido".
"Los mismos jugadores de Boca querían esperar a que se recuperen. En todo momento hubo buena predisposición, no me pidieron que pitara y empezara a jugar", explicó. Asimismo, en declaraciones a Radio La Red, Herrera remarcó que la entrada del presidente de River Rodolfo D Onofrio no fue para solicitar la suspensión del encuentro.
"En ningún momento lo escuché pedir la suspensión. El ambiente en el campo de juego era para que se recuperen los jugadores de todas las partes", sostuvo. Y agregó: "Si los jugadores de River se recuperaban, la idea era continuar el partido, pero lo primero es siempre la integridad física de los jugadores".
Con respecto a la demorada salida del campo de juego, una vez decidida la suspensión del partido por parte de Conmebol, Herrera contó que esperaron el visto bueno de la seguridad. "No podía pedirles que salieran de la cancha si no había seguridad. Nos dijeron que estaban despejando la zona. No se si fue mucho o poco el tiempo de espera, pero lo más importante es que los jugadores llegaron bien al vestuario", expresó.
Por último, reflexionó sobre la situación actual de la violencia desmedida en el fútbol argentino, que tuvo su punto cúlmine en La Bombonera el último domingo. "Todos somos un poco responsables. Era un gran espectáculo y hubo que terminarlo así, estas cosas le hacen mal al país. Esperemos que no se repita", concluyó.
Fuente NA