Carlos Bilardo es uno de los personajes del fútbol que tienen mil historias para revivir y hacer reír con sus modos de contarlas. Antes del mundial de México 1986, el Doctor tuvo una tarea muy complicada de realizar: ser el intermediario y amigar a Pablo Escobar Gaviria con Miguel Rodríguez Orejuela, dos narcotraficantes que eran líderes de los cárteles de Medellín y Cali, respectivamente.
En la semana previa a un amistoso ante Colombia preparativo para la Copa del Mundo, Orejuela llamó al Narigón. "Me pidió que hablara con Pablo", siguió relatando. "Me subieron a un avión, en el aeropuerto de Cali nos esperaban cuatro coches y me hizo hablar con Escobar, pero no quiso saber nada", recordó.
Bromeando, en el momento que decide volar de Barranquilla a Cali, Bilardo le dijo a sus colaboradores que declararan ante la prensa que "estaba descompuesto" y "no podía salir de la habitación del hotel".
Sin darle demasiada importancia a los crímenes que cometían, Bilardo resaltó: "Conmigo siempre se portaron bien todos". Tanto Escobar como Rodríguez, fanáticos del fútbol, decidieron ser presidentes de clubes importantes, pero querían otra cosa también: "Quisieron presidir la Confederación y perdieron con Nicolás Leoz".
El dirigente paraguayo dirigió la Confederación Sudamericana de Fútbol durante seis períodos consecutivos, entre 1986 y 2013, momento en el cual renunció al verse involucrado en un caso de corrupción.
Fuente: Minuto Uno