Estudiantes la pasó mal en el primer tiempo pero lo tuvo a Agustín Silva para salvarle las papas cuando todas las resistencias estaban superadas, en lo que supuso además una reivindicación para el arquero después del golazo desde casi 50 metros que le convirtió Pablo Barrientos el pasado lunes por el campeonato argentino.
La diferencia en el juego "pincha", en cambio, no existió respecto de ese cotejo que perdió 2-0 con San Lorenzo, ya que nunca pudo hacer pie en el medio, flaqueó cuando lo atacaron por el medio y le faltó pimienta arriba, aún con el regreso hoy de Guido Carrillo.
Todo lo contrario exhibió el conjunto paraguayo, que a la solidez defensiva que encabezó Pedro Benítez le sumó la dinámica de Jorge González y la recuperación de Sergio Aquino en el medio y el entusiasmo y la potencia de Tréllez, autor de la victoria en su primer tanto con la camiseta albinegra cuando promediaba el segundo período.
El segundo tiempo, en tanto, no le resultó tan austero a los hoy dirigidos por Carlos Compagnucci (Mauricio Pellegrino debió cumplir una fecha de suspensión), porque a pesar de las deficiencias mencionadas lograron mantener a los dueños de casa más alejados del arco defendido por Silva.
Sin embargo los platenses se dejaron sorprender por un pelotazo largo en el que falló Leandro Desábato en el cuerpo a cuerpo con Tréllez, permitiendo que éste ganara la posición por izquierda y definiera con un derechazo cruzado.
A partir de allí el equipo argentino fue a quebrar lanzas por la igualdad con pocas ideas y, sobre todo, careciendo de cohesión entre líneas para parecerse al equipo corto que ameritaban las circunstancias de este partido ante el solitario puntero de este grupo.
Lo de Estudiantes terminó siendo futbolísticamente anárquico y ese empate terminó siendo una quimera que se evaporó en su propia inercia.
Así Libertad se subió a la cima de las posiciones del grupo con 7 unidades, escoltado por Atlético Nacional con 5, Estudiantes cayó al tercer lugar con los 4 que tenía, mientras que Barcelona cerró la primera rueda sin puntos en su haber.



