Antonio Candreva, figura de la Lazio y de la Selección de Italia, fue protagonista de un episodio realmente increíble, pero gracioso a la vez. Clavó un misil en el ángulo para darle la victoria a su equipo en el Estadio Olímpico frente a Palermo, pero terminó la tarde de la manera menos deseada.
El mediocampista salió disparado hacia la tribuna para festejar el tanto con el público, pero se patinó cuando intentó colgarse del alambrado y se dio un golpe de novela. Inmediatamente quedó tendido en el piso a puro dolor, mientras sus compañeros se abalanzaron sobre él para felicitarlo.
Sin poder contener la molestia, pidió el cambio y salió rengueando. La próxima con más cuidado...