Inglaterra se despidió de su Mundial

sábado, 03 de octubre de 2015 · 18:29

En un emocionante partido jugado en Twickenham, Australia dio el gran golpe y derrotó 33-13 a Inglaterra con total autoridad, se metió en cuartos de final y eliminó al anfitrión de su Mundial. Además, este resultado le aseguró la clasificación a Gales a la próxima ronda.

 

Las urgencias de uno y otro se hicieron presentes desde el inicio. Inglaterra salió a buscar el partido pero con los nervios y la presión gobernando sus movimientos. Australia se mantuvo al acecho y esperando que se le den las opciones para lastimar.

 

Los aussies fueron los que abrieron el marcador a los ocho minutos con un penal de Bernard Foley. A los 12 empato Owen Farrell y se despertó el local, que comenzó a mover la pelota de un lado al otro y progresar en el terreno, pero sin lograr demasiada profundidad.

La contracara fueron los Wallabies cuando tras varias fases, coronaron una dinámica secuencia de ataques con el try de Foley, que además sumó la conversión para dejar el parcial 10-3.

El apertura australiano fue en esta primera etapa, el protagonista absoluto del partido. Imparable y escurridizo en cada intento de ataque, coronó una excelente jugada desde un ruck en los 22 metros ingleses que amplió la diferencia en el marcador.

Genia abrió desde el centro del campo para la entrada de Foley, que dio rápido pase a Beale y este, le devolvió la pelota para que Foley apoyara su segundo try. Conversión mediante, los Wallabies se ponían el 17-3 con que se cerró la primera parte.

Moviendo las piezas

Lancaster mandó a la cancha a Ford, en lugar de May, buscando un golpe de efecto en el equipo y tratando de sorprender con dos armadores de juego dentro de la cancha, ya que Farrell, se mantenía dentro del campo de juego.

Esta movida no fue muy gravitante en el inicio del segundo tiempo, ya que los ingleses no cambiaron demasiado su planteo. Australia, otra vez expectante y oportunista, tomó la primera oportunidad que tuvo y sumó de a tres con el pie de Foley.

Anthony Watson volvió a darle esperanzas a los dueños de casa, cuando a los 15 minutos, logró anotar un try que Farrell convirtió. La diferencia era de diez puntos y con mucho tiempo por jugar. El Head coach inglés que también había mandado al medio scrum Wigglesworth a la cancha, optó por buscar otro golpe de efecto y apeló a la experiencia de Nick Easter, quien se había unido al equipo al comienzo de la semana.

A quince minutos del final del partido, la reacción inglesa estaba apoyada más en la emoción y la voluntad que en las ideas claras. A base de presión, forzó un penal que Farrell cambió por puntos y dejó las cosas 20-13 para Australia.

Una acción de juego sucio de Farrell, que golpeó a Giteau sin pelota y provocó un doble perjuicio a su equipo, ya que lo dejó con uno menos por una tarjeta amarilla y Foley sumó tres puntos más.

El doble golpe fue demasiado para Inglaterra que ya no tuvo reacción, el hombre de la noche, Foley, aumentó las cifras con un nuevo penal y el partido se cerró en el minuto final con un excelente contraataque que coronó Giteau con un try en la bandera. Para cerrar una noche con 100 por ciento de efectividad, el apertura logró la conversión y cerró el 33-13.

 

El pitazo final marcó el gran festejo de Australia que logró el pase a los cuartos de final, mientras que Inglaterra quedó fuera de competencia y se convierte en el primer país organizador que no logra superar la fase de grupos de la RWC.


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