"Voy a hacer lo posible para llegar al Mundial"

El Pipa reza para poder ir a Japón pero sabe que no la tiene fácil. Si los estudios definen que debe operarse, le dirá chau al sueño.
viernes, 2 de octubre de 2015 · 08:22
"Voy a hacer todo para llegar al Mundial de Clubes. Ya sé lo que es tener una operación en el hombro y espero poder evitarla. Los kinesiólogos me dicen que me la saque de la cabeza...”.

Pero no puede. Lucas Alario no puede. Muy dolorido, visiblemente compungido y con una protección interna en la zona, hoy sabrá si puede evitar lo inevitable en un organismo con articulaciones propensas a sufrir lesiones.

Son 74. Y no sólo los hinchas están contando los días que faltan para el Mundial de Clubes: los jugadores, también. Japón está a la vuelta y en el mundo River se percibe la inminencia del hecho histórico. El parámetro es el miércoles 16 de diciembre. Y la evidencia más cercana es el caso del delantero. Hombro mirando al Noreste, desde el preciso instante en que Norberto Araujo hizo que Alario quedara doblado en el piso por el dolor que le provocó la palanca en el brazo derecho, la preocupación por la salud del flaco pasó a ser el tema principal en Núñez. Y mucho más cuando el propio delantero trajo a la memoria el antecedente en el hombro izquierdo, que en mayo del 2013 derivó en una operación que lo dejó seis meses out.

Que el diagnóstico inicial hablara de una luxación no tranquilizó ni a Gallardo, ni a los dirigentes, ni a Alario. El médico del club, Pedro Hansing, quiere constatar con la resonancia que se le hará hoy al delantero si la solución es quirúrguica o no. Y si bien el Pipa ruega poder zafar y su manager, Pedro Aldave, dice que si fuera por su representado, "jugaría el domingo contra Independiente”, el tema no es tan sencillo.

La hipótesis más amable que maneja el cuerpo médico, que fortalezca la zona con kinesiología y postergar una cirugía que parecería inevitable, el delantero se perdería gran parte de la Copa Sudamericana. La más dura, en cambio, implicaría que se tenga que olvidar para siempre del Barcelona y, después de cuatro, cinco o seis meses, ponerse a disposición para la próxima Libertadores.

Si a Osaka y a Yokohama va nada más que como hincha, a Alario le buscarían un reemplazante en el mercado local. Porque, paradójicamente, con apenas 11 partidos en River, hoy es irreemplazable. No sólo por su buen nivel (seis goles y un promedio Olé de 7,05) sino también por su tipo de juego: si bien Mora ocuparía su lugar, el uruguayo -y mucho menos Saviola o Viudez- no puede aguantar la pelota, pivotear, prevalecer en el juego aérero y quedarse con la propina en el área como lo hace el ex Colón.

Son 74. Todos están contando los días. Y a partir del momento en que conozca los resultados de los exámenes, el que empezará a calcular lo que falta para llegar a Japón será Alario. Para ilusionarse como hasta ahora con enfrentar a Messi, Neymar e Iniesta. O para olvidarse definitivamente del sueño que desvela a todos en River.

YO DIGO / Fernando Locaso - Ex médico de Huracán.

En general, las luxaciones de hombro en los jugadores de fútbol son relativamente manejables más allá de que hay que tener en cuenta la situación de cada paciente. Si el hombro se inmoviliza, la recuperación es de tres a cuatro semanas, aunque si es necesaria una operación ahí los tiempos van de los cuatro a los seis meses para volver a la máxima competencia. En cada caso, depende de la urgencia que se tenga con el futbolista.

También hay que tener en cuenta si es recidivante: es decir, si vuelve a luxarse la zona. De ocurrir algo así, es inevitable una intervención quirúgica.
 
Fuente: Olé

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