Por Jorge Balmaceda Bucci
Divisarla en una jornada de entrenamiento de los árbitros sanjuaninos resulta igual de complicado que encontrar una naranja en un cajón de limones. A Florencia Lorenzo, la única mujer árbitro del fútbol sanjuanino, le resulta imposible no destacar entre sus compañeros de trabajo. Empezó con esta aventura hace dos años y hoy es asistente en la reserva de la B local. Le encanta lo que hace y por eso no piensa bajarse de este tren hasta impartir justicia en un torneo de AFA.
Tiene 20 años y buen parte de ellos, principalmente en la niñez, los dedicó a jugar al fútbol con amigos y compañeros de escuela. Hace un par de temporadas dio un paso al frente y, haciendo oídos sordos a más de un comentario prejuicioso, decidió que continuaría ligada al deporte más popular portando un silbato y dos tarjetas.
Los pibes de las divisiones interiores fueron los destinatarios de sus primeras decisiones arbitrales. Si poder despegarse totalmente de la sorpresa de ser dirigidos por una dama, los pequeños fueron de mucha utilidad en el amanecer empírico de Florencia.
"Me gusta muchísimo el fútbol y tengo un gran recuerdo de los primeros partidos que dirigí en las inferiores. Hace unas semanas debuté como asistente en la 4ª división de la B local, en el partido entre Defensores de Argentinos y Punteto. Por suerte los chicos me trataron muy bien y cuando alguno quiso hacerse el vivo actué de inmediato”, comentó la joven Lorenzo, quien transporta en su bolso cuatro indumentarias de colegiado de diferentes colores.
Florencia, que es hija de un dirigente del fútbol sanjuanino, reconoció que su sueño "es conseguir un contrato de AFA y dirigir un torneo que esté bajo su tutela”. Además, comentó que las claves para que un partido no se le vaya de las manos es "mantener la distancia con el jugador. Imponer respeto desde el primero momento y no darle ninguna confianza”.
La presencia del hincha en el fútbol argentino es de público conocimiento en cualquier categoría, y San Juan no está exento. Pero es una realidad a la que la árbitra le da la importancia necesaria. "Creo que los hinchas no solo se han acordado de mi madre, creo que ya se han acordado de toda mi familia”, comentó entre risas antes de agregar que para ella lo más importante "es hacer bien mi trabajo independientemente de lo que la gente pueda gritar”.
Asimismo, la sanjuanina, que desde el primer momento cuenta con el apoyo de su familia, citó a Pitana entre los árbitros que más respeto le merecen en el panorama nacional, aunque advirtió "que de todos se puede aprender algo. Hay quienes aplican mejor el reglamento y otros que tienen más tacto en las diferentes circunstancias que puede plantear un partido”.
Frases
"Me han dicho todo tipo de cosas. Algunos piropos lindos y otros que no lo son tanto, pero sabía que eso iba a pasar cuando me metí en esto”.