Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
Su primera vez con el vóley fue de pura casualidad. Él vacacionaba con su familia en las instalaciones del Club Banco Hispano hasta que el entrenador Roberto Alós, a falta de un jugador, lo invitó a jugar un partido. De ahí en más Enzo Segovia, armador de varias categorías del club, no se despegó nunca más de la pelota y hoy, con 14 años, es una de las promesas sanjuaninas del deporte.
Tenía cinco años cuando dio su primer remate sobre la red y a pesar de que su hermana Constanza sí tenía experiencia en esa disciplina, él era un debutante. Jugó al básquet también en el club de Paula Albarracín de Sarmiento pero práctica con la naranja fue breve. “Ahí no más me empezó a gustar y no paré jamás. Hoy soy un jugador tranquilo y de mucha concentración. Me gusta ganar los torneos y no ir a joder”, comentó muy seguro el chico.
Con Banco Hispano, Enzo se consagró campeón en un torneo internacional en Chile. Se trató del campeonato que se jugó en Manquehue, en 2010, en el que participaron más de diez equipos y en el que el plantel sanjuanino fue el dueño del primer podio.
Con la Selección Sanjuanina también tiene sus cosechas. Desde hace dos años es uno de los integrantes del combinado local y entre sus logros se destaca la Copa de Bronce en los Juegos Evita, en Mar del Plata.
Ahora contó que se está preparando a full con los entrenamientos para disputar el Torneo Argentino, en el mes de agosto. “Las expectativas son muy buenas, son las mejores. Hay un buen nivel pero tenemos confianza y esperamos salir campeones”, expresó.
Enzo es un pibe que a pesar de romperla con el vóley su principal objetivo es crecer como personal. “Yo aspiro a mejorar de la mano del deporte. Soy muy conciente de todo y trato de jugar a lo máximo, aunque primero debo un mejor ser humano”, destacó.
Identifíquese
Nombre: Ignacio Segovia Aballay
Fecha de nacimiento: 20 de enero de 2000
Club: Banco Hispano
Categoría: Sub-14, 16 y 18
Puesto: Armador
Hobby: Ir al gimnasio
Estudios: 3año en la Escuela Ing. Rogelio Boero
Ídolo: Luciano de Cecco