Gerardo Martínez, jugador de Morón, se encontró en la mitad de la cancha, cuando ya había superado la marca. Vio adelantado a Matias Cano, el arquero local, y le pegó apenas pasando el terreno rival. Pero no contaba con la habilidad del 1. Cano empezó a correr hacia atrás y, con una chilena impresionante, salvó a su equipo del segundo gol.
miércoles 22 de abril 2026





