Por Carla Acosta
De pantalón bordó, remera azul y en compañía de Jacobo, el perro de la familia raza airedale terrier, Facundo Della Motta aún conserva la expresión de felicidad del domingo en Río Negro, cuando subido a un Honda Civic se consagró campeón del TC2000. Mucho más relajado abre las puertas de su casa y habla de lo que fue su tercer título en el automovilismo argentino.
En plena siesta, Della Motta no duerme. Mucho menos dos días después de subirse al podio y consagrarse en una categoría que tiene como exponentes a Traverso, Bessone y el sanjuanino Henry Martin. No hay tiempo para descansar sino para disfrutar del título. "Cuando termina la carrera estaba apurado para tomarme el avión y llegar a San Juan (risas). Mis familiares y amigos me esperaron con un asado. Hasta el día de hoy seguimos con festejos, aunque también la cabeza está puesta en cerrar el año en la parte económica. Esto es fruto de muchos años de sacrificio”, expresa de antemano el piloto local, mientras atiende con algo para tomar a periodista y fotógrafo en el living de su casa.
Su papá Fernando, conocido como "Cachi”, quien junto a su novia María José fueron los dos espectadores de lujo en la última fecha del TC2000, está de viaje. Su mamá Rosa, fan número uno de su único retoño, está en su habitación. Y su hermana Agustina está distrayendo a Jacobo, el juguetón y fiel amigo de los integrantes del clan Della Motta. Sin dudas, su familia es una de las claves del éxito que tiene desde que se subió a un karting. El aguante y la contención tanto en momentos malos y buenos son fundamentales en su vida para seguir a paso firme en su camino al mando de un volante: "El lograr algo en una profesión que no es muy fácil es muy bueno. Cuando estuve en el podio, me toqué el pecho y miré al cielo, agradecí a Dios por el presente. También a quienes tienen algo que ver con mi vida en el automovilismo, como mi familia, amigos y equipo Sportteam”.
De la adrenalina a la tranquilidad
"Le pregunté a mi equipo si debía pintar el uno o el dos para el año que viene. Pasaron diez segundos y me dijeron que el más chico. Ahí me di cuenta de que era campeón”, lo cuenta más relajado y no con la misma exaltación con la que lo vivió subido al auto, después de pasar la bandera a cuadros y enterarse por radio de que era el nuevo rey del TC2000.
A medida que pasan las horas y los días, tal como lo señala, va tomando consciencia de lo que logró como deportista. Pero no se las cree y cuenta sobre los nerviosismos previos al enterarse que era campeón: "Decidimos junto al equipo que yo no escuche todo el juego de que soy campeón o si pasa uno o no, para no tener presiones. Cuando estaba terminando la carrera yo venía mirando por el espejo y a lo lejos veo un Fiat, creí que venía en la posición nueve y sacando cuentas para mí, yo no era campeón. No podía confirmar quién era, si era Colombo o algún compañero de él”.
También habla de lo que fue la noche previa, después de quedar 18vo. en la clasificación y un poco lejos del objetivo. "Estaba tranquilo a pesar de que se había dado un sábado muy malo. Nunca habíamos estado tan lejos. Estuvimos lejos de lograrlo, el auto no funcionó bien y no encontrábamos el porqué de eso. Sabía que al otro día (domingo) las posibilidades matemáticas, mientras sean posibles, se podían lograr”, comenta.
Ese domingo histórico dice que se levantó casi a las siete de la mañana, sin la necesidad de escuchar el despertador. Dijo que fue la ansiedad. También que se levantó relajado: "debo haber soñado cosas buenas porque me levanté muy bien ese día”.
Con el casco y mameluco en su habitación, espera recolectar otros objetos importantes de sus logros en el automovilismo y armar su "rincón de los recuerdos”. No tiene mucho. Según cuenta, botas y ropa utilizada en el Top Race Junior que ganó en 2012 se le extraviaron en el aeropuerto de Europa, en uno de sus viajes por la EuroClio Cup.
Análisis, en frío
Sobre la competencia señala que la carrera más importante fue la de General Roca y la clave para alzar la copa fue la de Río IV. "En la primera no tomé magnitud de lo que fue ese fin de semana. Pero si algo cambió un poco el panorama fue la de Río IV, en donde fuimos contundentes, ganamos la serie y la final. Y justamente ante Colino y Colombo Russell, mis rivales directos. Ahí empecé a sentir la sensación de que se podía pelear”, destaca.
También analiza los errores y contratiempos que tuvo, como en el debut: "Por apretar de más a un rival, una forma de decir, tuvimos un toque y se me rompió la pata del motor, obligándome a girar muy despacio. Terminamos 13ro., cuando podíamos haber terminado en el podio. Después en Buenos Aires teníamos para hacer el uno en la clasificación y pisé afuera, hice un trompo y nos quedamos con el tres. Esas fueron las dos carreras donde dije "¡ay! el resultado podría haber sido distinto culpa mía”.
Su referente, presente en el final
Walter Bossano, quien también le armó el karting a Pechito López, según expresa es "su padre” en el automovilismo. Lo acompañó desde que inició en el karting (ver foto) hasta la cabina en la última carrera del TC2000, en Río Negro. "A él también le dedico este premio. Se merece todo. Ese título tuvo un sabor especial el trabajar directamente con él. Estuvo en la radio acompañando al equipo Sportteam. Se merece todo”, cuenta.
¿Se viene el Súper TC200?
Ganas hay y muchas. El problema es económico. Así lo afirma Della Motta sobre la posibilidad de saltar a una de las categorías estelares del automovilismo argentino. Con risas y entusiasmado al cien por cien, dice "sueño con el Súper TC2000, es la que más me gusta. Mi objetivo de vida es hacer un año en el Súper TC2000. Pero es una posibilidad que no es tan fácil”. Pasa que lo económico tiene bastante "loco” al piloto sanjuanino y señala que es el la única dificultad a la hora de pensar en el Súper TC2000: "Estamos haciendo las cosas bien pero es algo difícil de lograr. Dejaremos todo si existe posibilidad aprovecharlo. Mis amigos y la gente me dice de estar, pero la única limitante es lo económico”.
TEXTUALES
"Voy a hacer una especie de rincón de los recuerdos con todas las cosas que usé a lo largo de mi carrera deportiva”.
"A pesar de que ahora existe el Súper TC2000, la historia dice que soy campeón argentino del TC2000, en donde está el nombre de Traverso y Bessone”.