Por la pista naranja se lo ve correr. Quizá su velocidad no sea su mayor destreza, pero sí lo es su resistencia. Fondista, pues recorre largas distancias -en3 mil, 5 mil metros y maratón-, sueña con llegar lejos y, tal parece, se encuentra posicionado en el carril correcto.
Cuando tenía doce años, el oriundo de San Agustín de Valle Fértil respondía al mandato familiar y corría por las rutas en su bicicleta. Su papá -amante del ciclismo- incentivaba a su primogénito a competir. Sin embargo, iban a ser las carreras de aventura las que atraparan el encanto del jovencito.
Con catorce, insistió a su padre para que participasen juntos en el Desafío Ischigualasto y así fue. Quien le dio la vida disputó la competencia sobre ruedas, mientras que él la finalizó corriendo. El resultado fue óptimo y un séptimo puesto fue el premio. Aquel debut le bastó para saber que eso era lo que quería hacer, correr.
En las competencias escolares solía destacarse y fueron los Juegos Evita los que le dieron la oportunidad de demostrar su gran destreza. “Después de ganar en la provincia, competí en Mar del Plata y salí 5°. Era la primera vez que me medía con gente de afuera y me gustó”, recuerda el primo y discípulo de un referente en el atletismo en San Juan, Diego Elizondo.
‘Mira si el destino es grande y esta ciudad es chica’, sabio proverbio se ajustó de modo perfecto a la relación con su actual entrenador. “En una carrera a la que concurrí como espectador, conocí a Diego. En el podio me acerqué para saludarlo y charlando nos enteramos que éramos familiares”, evoca Germán. A partir de ese momento, nació una relación que hasta hoy se mantiene. El dueño de cinco récords provinciales y dos cuyanos lo dirige técnicamente y Alexis Abot se encarga de la ejercitación física.
Ganador de la ‘Carrera de los dos años’ de Río Cuarto 2011-2012, de la maratón de Luis Guillón 2012 y del Sudamericano de Cross Country 2013, aspira a ser el mejor. Integrante de la selección, tiene sus próximas metas en el Grand Prix de Chile y en el GP de Uruguay. Pero, sin lugar a duda, llegar a la marca mundial es su mayor anhelo. “Por el momento, estoy en 9’ 04” en 3 mil metros y tengo que bajar a los 8’ 50. Espero poder hacerlo”.
Quien se consagrara máximo en la competición de la Patria Grande y luego fuera recibido con caravanas en su departamento por aquel logro vuelca todas sus expectativas en alcanzar el tiempo que necesita para decir presente en el Mundial Juvenil de Polonia. “Estoy trabajando mucho. Quiero estar ahí. Agradezco a la Federación, a la Legislatura y al municipio por todo lo que me han dado hasta el momento, sin ellos no habría sido posible”, expresa Elizondo.
Con la mira puesta en un horizonte soñado, tan sólo catorce segundos lo separan de su hazaña. ¿Lo conseguirá? Sólo el destino baraja la chance y él cuenta con que la fortuna sea su aliada.
lunes 4 de mayo 2026





