De Córdoba, Sebastián Garrocq (34) llegó a San Juan en 2009 para empilcharse con los colores de UPCN Vóley y ser el líbero del equipo de Fabián Armoa. Ya radicado en la provincia, el jugador habló de la felicidad que siente siendo campeón hace días de la Copa ACLAV y esperando con gran entusiasmo, junto a su señora Analía Domínguez, la llegada de su hijo Alejo.
“Este es el mejor año de mi vida. Contento por mi primer hijo y por los títulos con UPCN. Nunca pensé llegar a este presente. Estoy muy feliz y más que nada emocionado por lo que estoy viviendo. Es todo una locura. Cuando me vine de Córdoba ni se me cruzó por la cabeza llegar a esto”, destacó Garrocq.
No caben dudas que el jugador del Gremial está chocho. Según comentó, cuando arribó a Buenos Aires después de que se coronó nada más y nada menos que campeón sudamericano en Brasil, le llamó su señora Analía para darle la noticia del embarazo: “Estaba en el avión y al primero que le conté fue a Matías Salvo. No sabía si era chiste o no. Fue una sorpresa y alegría muy grande”.
Ya falta un mes y medio para la llegada de Alejo, y el cordobés comentó que ya están armando el cuartito del varoncito y además, señaló que ya le pidió consejos a Demián González, también jugador del Cóndor y recientemente papá. “Ya me dijeron que se duerme poco en la noche (risas). Ahora estoy disfrutando pero también sufriendo cada vez que me toca viajar y dejo sola a Ana”, contó.
Sebastián es oriundo de Córdoba Capital y en el vóley se inició en Banco de Córdoba. Si bien, pasó por muchos equipos, sus mayores logros los consiguió vistiendo la camiseta azul y oro. Además, es uno de los cuatro jugadores actuales que estuvieron presentes en los diez títulos que sumó UPCN en su historia, entre ellos el último, la Copa ACLAV. “Lo que viví en San Juan es muy importante y sin dudas queremos quedarnos. Repasando lo que hizo UPCN fuimos de menor a mayo y en los últimos años el plantel explotó”, destacó.