Rocky, la mascota de los Denver Nuggets, casi muere asfixiada cuando se enredó con el cable del arnés que lo bajaba desde el techo con destino a la cancha. El hecho ocurrió en la previa del encuentro ante Portland Trail Blazers.
Tras unos minutos de miedo y confusión, los médicos de Denver consiguieron reanimar al hombre dentro de la mascota, que ya se encuentra fuera de peligro.