jueves 30 de abril 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
La historia del delantero del “9”

Manos de viñatero, pies de goleador

Gonzalo Narváez es un pibe oriundo de Médano de Oro que se crió entre la gamela y la pelota. Tuvo una infancia muy humilde y llena de sacrificios. Hoy, su olfato de gol lo llevó a la cresta de la ola, coronándose por segunda vez campeón del fútbol local y máximo artillero. Por Carla Acosta.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan

Hasta hace poco tiempo pasaba los calurosos veranos sanjuaninos cosechando en su querido Médano de Oro, en donde se crió e hizo sus primeros goles en los potreros de la zona. Hoy, según contó, después de tantos años de sudor y sacrificio, puede vivir del fútbol y dedicarse 100% a ello. Esta es la historia del goleador Gonzalo Narváez (23), un pibe de familia humilde que hace poco hizo otro golazo en su vida, el coronarse otra vez campeón del Torneo Oficial con 9 de Julio y máximo artillero de la competencia con 18 goles.

Su papá Luis y su mamá Rosa siempre fueron obreros rurales y él, al igual que sus cuatro hermanos (Emiliano, Ricardo, Nicole y María), siguió por la misma senda. Según contó, en la mañana pasaba largas horas en una granja cercana o hacía trabajos en la cosecha, algo que dejó de hacer el año pasado cuando la pelota le dio su primer sueldo. “Mi familia es humilde y todos teníamos que trabajar. Yo tenía que pagar los colectivos y los gastos que implicaba el fútbol. Recuerdo que en la mañana estaba en el campo y por las tardes entrenaba. De hecho, hasta tuve que dejar la escuela por estas dos pasiones. Hoy por suerte puedo vivir del fútbol”, comentó el delantero, quien comparte una historia parecida a la del juvenil de San Martín, Nicolás Pelaitay.

Sus inicios con la pelota los hizo en los terrenos verdes cercanos a su casa. Luego sus padres hicieron un gran sacrificio y lo mandaron a jugar al Club Juventud de Pocito. Los colectivos, los botines y la indumentaria que necesitaba Gonzalo para poder alcanzar sus metas significaban muchas horas de trabajo para Luis y Rosa. “Yo a veces jugaba descalzo en mi casa. A mis viejos les costaba mucho. Pero el hecho de ser humilde no me permitió dejar el fútbol”, señaló.

A los 16 años dio un salto gigante al pasar a integrar las filas de San Martín, empezando a soñar a lo grande. Estuvo en inferiores, en Cuarta y Primera del fútbol sanjuanino, Reserva y hasta jugó unos partidos en B Nacional entre el 2005 y 2006. El año pasado sumó su primer título grande al coronarse campeón del Oficial 2012, dándole después de 17 años un título sanjuanino al Verdinegro. Sin embargo, este año, sin chances en el equipo grande del Santo, Narváez, quien en su carrera también tuvo paso por Colón Juniors y Trinidad, siguió explotando su raza goleadora en el Este, precisamente en 9 de Julio.

“Me fui porque no me daban la oportunidad en San Martín y necesitaba seguir mostrándome. Acá estoy bien, hay un grupo humilde y que tiene muchas ganas de trabajar. Los dos clubes son importantes en mi vida. Por el lado de 9 de Julio, me dio un título, prestigio y el cariño de la gente”, comentó el delantero, quien sigue siendo jugador verdinegro y en los próximos días debe presentarse en la institución de Concepción.

Gonzalo ya había estado en el “9”, ya que en el 2011 había jugado dos meses en el Torneo del Interior. Pero recién este año pudo alcanzar las alegrías en ese departamento y así seguir una racha positiva que comenzó el año pasado con el campeonato que logró en el Pueblo Viejo. No caben dudas que el torneo que logró hace días con el nuevejulino le dio una satisfacción a su vida y otro empujón más para no bajar los brazos y seguir tras el sueño de todo futbolista, llegar a Primera y triunfar de la mano de la redonda. “Estoy agradecido a la gente de aquí y lo que logré con esta institución es muy importante. También sueño con jugar en Primera y poder tener mi chance”, apuntó.

Amor en la popular

Narváez, en su paso por 9 de Julio en el 2011, se enamoró de una hincha del Azul del Este. Su nombre es Maila Lescano y es una fanática del equipo que desde la tribuna flechó al delantero y hoy ya llevan más de dos años juntos, con una hija de por medio. Entre las anécdotas, contó que cuando se conocieron le prometió hacer un gol en una definición que el “9” tenía con un equipo de San Luis por el Torneo del Interior y ¿qué pasó? “Esa tarde tuve una chance de penal pero lo erré. Hasta el día de hoy me lo echa en cara (risas)”, destacó el atacante, que hoy vive en el departamento en donde conoció a su mujer.

¡Dale campeón, dale campeón!

Al igual que en el 2011, el equipo de 9 de Julio se consagró campeón del Torneo Oficial. Sumó su segundo título en su historia y se permite soñar nuevamente con una categoría mayor, como el Argentino B.

En las últimas fechas el campeonato estuvo peleado por el equipo del Este y la Villa Obrera. Sin embargo, la derrota de los chimberos ante Trinidad por 2-1 permitió al equipo festejar en pleno entrenamiento el pasado lunes.

Con 51 puntos cosechados hasta el momento se consagró como el mejor de la categoría. La última fecha la jugará este domingo 17 de noviembre ante Peñarol en su casa a las 17,30 horas. Si bien, le correspondía jugar de visitante, la dirigencia nuevejulina realizó gestiones para que el partido se juegue en el departamento y el plantel pueda festejar ante su gente.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Foto captura del partido entre San Martín-Lanús. 

Las Más Leídas

Investigan en San Juan el impacto del loro barranquero en la producción de pistacho.
Colita, la perra de la Plaza 25 de Mayo. Acompaña todos los días al kiosco de calle Mitre y Mendoza.
Imagen ilustrativa
Un chimbero denunció que le habían robado y lo dejaron convulsionando pero era mentira: fueron sus cuñadas
Venden el inmueble donde funcionó una histórica panadería en San Juan

Te Puede Interesar