no aguantan

Dillon se fue de Independiente y lo reemplaza Zapata

En sólo 13 fechas de la Primera B Nacional han pasado por la conducción técnica de Independiente Rivadavia Ghiso, Hrabina, Dillon-Carbini y hoy asume Gustavo Zapata. El equipo está en promoción y la dirigencia no encuentra el rumbo. Repasá una temporada caótica del Azul.
miércoles, 09 de noviembre de 2011 · 12:53


 
En la temporada de la Primera B Nacional recién se han jugado 13 fechas de 38. En mucho menos de la mitad del torneo, Independiente Rivadavia tiene el admirable y preocupante récord de haber tenido cuatro entrenadores.

Sin repetir y sin soplar: Vitrola Ghiso, Enrique Rabina, la dupla Dillon-Carbini y ahora Gustavo Zapata.

Días antes del comienzo del certamen, la dirigencia del club del Parque decidió echar a Ghiso. Argumentaron que se había cumplido el contrato y no decidieron renovarlo. Vitrola, en tanto, expresó que molestaron en el seno azul algunas declaraciones que había formulado. Esto ocurrió el 6 de agosto.

El 8 de agosto, Independiente presentaba a Enrique Hrabina. Quique duró al mando de la Lepra la irrisoria suma de tres partidos (casi como Ferguson en el Manchester United), en los que cosechó tres derrotas (Brown, River y Quilmes), con un ciento por ciento de efectividad.

Hrabina, después de ver el panorama azul (tirando a negro), pegó el portazo, en una actitud muy poco profesional. Esto ocurrió el 28 de agosto. Veinte días estuvo el ex defensor de Boca Juniors al frente del Azul.
 
Allí empezaron a sonar nombres para el banco (¿silla eléctrica?) del equipo mendocino. Como siempre, se tiraron muchos entrenadores. Mientras tanto, Ricardo Dillon tomaba la posta para dirigir al primer equipo. El dirigente Eduardo Carbini, un tipo muy resistido por la parcialidad leprosa, se sumaba al cuerpo técnico “para dar una mano”. ¿Dillon necesitaba una mano? Así, el Cogote y Carbini formaban la nueva dupla.

Al principio parecía que sería por unos partidos. Después los resultados positivos empezaron a aparecer y daba la sensación de que “el proyecto” Dillon-Carbini tenía cuerda. Pero la derrota ante Desamparados (0-3) y el empate de local con Defensa y Justicia (2-2, después de estar 2-0) hicieron que Carbini renunciara al cargo, cansado de que los hinchas lo insulten. ¿Carbini habrá pensado que dirigía a la Orquesta Sinfónica del Colón o un equipo de fútbol?

Dillon-Carbini dirigieron diez partidos, con cuatro triunfos, tres empates y tres derrotas. Bastante aceptable para como venía el equipo.

Esta tarde, Gustavo Zapata, ex ayudante de campo de Néstor Gorosito, tomará las riendas del Azul. Será la primera experiencia como entrenador.

La Lepra necesita con suma urgencia que Zapata sea el salvador y encauce a un equipo que camina a los tumbos y está en zona de promoción.
Claro que si la dirigencia azul sigue actuando por caprichos, sigue siendo tan personalista, no respeta procesos y cambia de entrenadores como de traje, el futuro llevará a Independiente Rivadavia, irremediablemente, de nuevo al Torneo Argentino A.

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