José, un obrero rural de 47 años, no pudo contener las lágrimas cuando contaba que había esperado años para lograr este sueño: la casa propia. Historias como la suya se repitieron por docenas esta mañana, en la entrega de 61 viviendas del Barrio Calingasta, Conjunto I, a la que asistió el gobernador José Luis Gioja.
Besos y abrazos interminables fueron la postal común entre los nuevos adjudicatarios de estas nuevas casas.
El titular del IPV, Martín Juncosa, destacó que las casas no se transfieren, sólo pueden ser usadas por sus dueños y que deben pagarse. Y prometió seguir construyendo barrios en el departamento.
El Gobernador prometió a las vecinas que cuando se jubile, irá a tomar mate con las vecinas, ya que el lugar tiene una vista privilegiada a la cordillera de Los Andes.
Momentos antes, las autoridades provinciales y municipales habían inaugurado la nueva planta potabilizadora de Villa Pituil. La obra incluyó una nueva perforación y 30 kilómetros de cañerías nuevas. Beneficiará a 70 familias que no tenían agua potable.