Ullum: La escuela de la polémica, por dentro y por fuera
Los padres de los 500 alumnos de la EPET N°9 piden que sus hijos sean trasladados al edificio escolar que el gobierno le cedió a la policía como depósito de vehículos secuestrados o que le construyan una nueva sede. El Ministerio anunció un plan de obras. Por Natalia Caballero
A simple vista, una parte de la escuela de la polémica en Ullum no da para más. Son 7 aulas en las que toman clases los alumnos de la EPET N°9. En la otra parte, donde funciona la Escuela de Capacitación Laboral, sí está en buenas condiciones. Ante esta situación, los padres tomaron la escuela vieja desde hace tres semanas y piden que los muden a otro establecimiento que el gobierno cedió a la policía como depósito judicial.
Los techos del edificio escolar están destrozados, de los grupos de sanitarios solo funcionan dos baños en los que no hay agua. No hay un bebedero en donde los chicos puedan tomar agua, ni tampoco bancos suficientes para que se sienten en ellos todos los estudiantes. Estos son algunos de los problemas edilicios con los que tienen que convivir tanto el cuerpo docente como los alumnos.
“Cuando mi hija tiene el período menstrual, me llama por teléfono para que la busque porque en el baño no hay agua ni para tirar la cadena, ni tampoco para asearse”, contó Juan Cortes, padre de una pequeña de 12 años. Este crudo testimonio deja en evidencia la situación de los sanitarios, en los cuales no se puede tirar ni siquiera la cadena. Hay dos baños para 500 alumnos, ya que los otros dos que había fueron clausurados. Para mantener la limpieza, el portero de la institución debe cargar baldes con agua y tirar de esta manera la cadena.
Otro de los graves problemas es el mobiliario. Los bancos que hay en las aulas son muy escasos, los estudiantes para tener uno deben ir antes del horario de ingreso para poder tomar clases sentados. Muchos de los alumnos deben sentarse en el piso. “En verano te la bancás, pero en invierno es el problema, los chicos se congelan”, añadió uno de los papás.
El techo del edificio escolar se está cayendo a pedazos. Bajo el telgopor se pueden ver los hierros y los blocks. Cuando llueve, el agua se escurre a chorros por el techo y las clases deben ser suspendidas.
El otro gran inconveniente es la calefacción. Los calefactores se encuentran ubicados a menos de un metro de distancia de los techos, que están recubiertos por telgopor. Por esta razón, los docentes no los prenden porque según aducen, corre riesgo de incendiarse el aula.
No hay bebederos construidos, así que los alumnos deben tomar agua de una manguera, que se encuentra cerca de los baños, para que el portero pueda llenar los baldes para hacer la limpieza correspondiente en los sanitarios.
El Director del establecimiento educativo, Ricardo Carbajal, dijo que cuando asumió el cargo el año pasado sabía que tarde o temprano iba a explotar la situación porque realmente las condiciones del establecimiento son deplorables.
Los problemas edilicios son los que llevaron a los padres a tomar el edificio escolar. Consultados sobre sus pedidos, los papás dijeron que una de las soluciones sería trasladarse al ex edificio que ocupaba la escuela primaria de doble jornada, Benjamín Leloir, actualmente usado por la Policía de San Juan, cedido en comodato por el Ministerio de Educación luego de que se inaugurara un nuevo establecimiento para los chicos de la primaria en el barrio Lago de Ullum.
La otra opción que plantean es que se construya una nueva escuela. Ante esta solicitud, desde el Ministerio contestaron que tienen un plan para refuncionalizar el edificio actual.
La EPET Nº9 no siempre funcionó en el edificio actual, hace 17 años aproximadamente lo hacía en la escuela Leloir. Cuentan que allí podían tomar clases cómodamente y que desde están en la sede actual, las cosas cambiaron radicalmente.