Cementerio de Huaco

Los vecinos de Don Buena se trasladan

Son 10 tumbas que serán removidas y colocadas en nichos verticales. La medida responde a que durante los días en los que se rinde homenaje a Buenaventura, la gente pisa esas tumbas.
jueves, 01 de marzo de 2012 · 09:04
Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Las 10 tumbas vecinas a la de Buenaventura Luna, que rodean el viejo algarrobo hacia la entrada del cementerio de Huaco, serán removidas en los próximos meses y colocadas en nichos verticales. La iniciativa surgió de los mismos vecinos de Huaco, ya que durante los días del año en los que se rinde homenaje a Don Buena, el poeta y cantor más célebre que dio Jáchal, se junta tanta gente que invaden los espacios de esas tumbas que están en el piso e incluso se baila encima de ellas.

“En todos los actos que se hacen en el cementerio hay aglomeración de gente y las personas pisan las tumbas, eso no nos parece bien, por eso se pidió a los familiares de esos fallecidos los permisos para el traslado, y ponerlos en nichos donados por el municipio”, contó Ramón Díaz, presidente de la Unión Vecinal Alto Huaco.

El trámite se inició por expediente y tiene todas las autorizaciones de los descendientes de quienes descansan en las tumbas a trasladar. La idea de los vecinos es comenzar con esta tarea a la brevedad para tener la explanada lista para el próximo homenaje, en julio.
Los festejos en el cementerio se realizan tres veces al año: el primero es el 19 de enero, día del natalicio de Buenaventura; el 29 de julio, día de su fallecimiento; y el Día de la Tradición, el 10 de noviembre.

“Para esas fechas se juntan más de 100 personas entre autoridades, gauchos, cantores. Hay palabras alusivas y luego se canta, se recita y se baila y muchas veces vienen artistas nacionales”, contó Díaz.

“Como quien se va durmiendo”

Eusebio de Jesús Dojorti, o como lo conoció el país Buenaventura Luna, falleció en Buenos Aires, donde trabajaba, un 29 de julio de 1955, a los 49 años, de cáncer de laringe.
Su cuerpo fue cubierto con su poncho y ubicado en el panteón de SADAIC del cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires. Un año después se cumplió su deseo de ser enterrado al pie de un algarrobo en su pueblo. Sus restos descansan en el cementerio de Huaco desde 1956.

El féretro era de vidrio y así se mantuvo un tiempo hasta que se cambió por el actual, revestido de madera y cemento. “Se cambia la tumba porque no era acorde a la idiosincrasia del pueblo, con el féretro visto y vidrios a los costados y se hizo la obra que hoy se ve”, contó Díaz.

Los lugareños cuentan que a un costado está la tumba de la madre de Buenaventura, Urbelina Rocco y en otro costado descansa su padre, Ricardo Dojorti, el primer intendente de Jáchal.

Cuando se cumplieron los 50 años del fallecimiento, se realizó un acto en el que participaron las principales autoridades de la Provincia, encabezadas por el Gobernador, y cantaron los Quilla Huasi, uno de los conjuntos creados por Don Buena. Díaz cuenta con orgullo que Buenaventura es el primero que llevó a Buenos Aires la música de Cuyo y es quien abre camino. Trabajó en radio El Mundo con el programa El Fogón de los Arrieros, el primer programa radial de música folklórica de alcance nacional. Allí conoció a varios artistas que cantaron sus canciones como Eduardo Falú y también conoció a Atahualpa Yupanqui.