Otra alternativa

Ischigualasto multifacético: de noche y al amanecer

El Valle de la Luna no deja de sorprender y ahora muestra un rostro diferente al amanecer. El Ente que lo administra ofrece este nuevo circuito para incrementar las visitas al parque que es Patrimonio de la Humanidad. Tiempo de San Juan estuvo ahí para contártelo.
jueves, 16 de febrero de 2012 · 08:27

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Luna llena en Ischigualasto. Las formaciones del circuito Iglesia Abandonada, no incluido en los paseos que se pueden hacer de día, se muestran llenas de magia y para muchos, de espiritualidad. Las tenues luces ofrecidas por la luna llena y las sombras de las caprichosas rocas, son una experiencia única.

A este circuito nocturno que se ofrece desde hace algunos años, se suma desde este mes el circuito Amanecer, que busca darle al visitante una nueva visión del parque con las primeras luces del día. Tiempo de San Juan participó de una visita guiada, organizada por el Ente Autárquico Ischigualasto y, si bien las nubes impidieron ver el sol, ver el amanecer gris y con llovizna sobre la formación El Hongo fue una experiencia maravillosa y muy diferente a las imágenes y colores que muestra el valle con el sol alto. 

 “Este circuito del Amanecer surgió pensando en la forma de llegar a los 100.000 visitantes este año, el año pasado tuvimos unas 85.000 visitas. Por eso salimos a ofrecer este nuevo circuito, llegar a El Hongo y ver desde allí la salida del sol y la belleza del parque es una nueva alternativa que queremos que el turista conozca”, explicó el vallisto José Torres, interventor del Ente que administra el lugar.

El año empezó bien, en enero ingresaron 6.908 personas y hasta el 7 de febrero lo visitaron  1.055.

Para ver el amanecer fue necesario salir a las 5:30 de la base del parque; el recorrido dura 2 horas y media y recorre unos 40 kilómetros pasando por las formaciones: El Hongo, El Submarino, Valle Pintado y El Gusano.

Toda la visita al parque, el único lugar del mundo donde puede verse totalmente al descubierto y perfectamente diferenciado todo el período Triásico en forma completa y ordenada, comenzó en la noche del martes 7, con el circuito de Luna Llena. Participaron unas 50 personas entre periodistas (incluido un equipo de Canal Rural que estaba haciendo notas en el departamento), agentes de turismo de distintas empresas, empresarios de Valle Fértil y hasta el intendente, Francisco Elizondo.

Es en la noche cuando toma sentido el significado de Ischigualasto, que en voz quechua quiere decir “sitio donde se posa la luna”.

 “Es la primera vez que hago el circuito con luna llena y la verdad es que estoy sorprendido de la belleza de este valle”, dijo el intendente Elizondo.

El circuito nocturno duró unas 3 horas e incluyó el paso por Valle Pintado, Cancha de Bochas, Iglesia Abandonada y El Submarino. Las expresiones de asombro de la gente eran una constante en cada parada y los flashes de las  cámaras fotográficas destellaban sin parar, formando y deformando las piedras.

En Cancha de Bochas, la guía Silvina Luna explicó las posibles razones de estas formaciones, rocas redondas casi perfectas que tienen 200 millones de años. Si bien algunos geólogos dicen que su gestación es un misterio de la naturaleza, otros tienen una explicación. Dicen que este proceso de formación comenzó con un pequeño núcleo, un insecto, una hoja u otro mineral, debajo de la superficie y ayudados por la humedad se agrupan sedimentos alrededor formando una bolita en capas, como se forman las perlas. Este es uno de los lugares más energéticos del parque, por eso la guía pidió unos minutos de silencio. Fue entonces cuando se vivió uno de los momentos más mágicos de la noche: con los ojos cerrados, la energía casi se podía palpar y sólo se escuchaba el sonido del viento. El paso por esta estación terminó con una extraña sensación de extasiamiento.
 “El parque de día es muy diferente, se muestra completamente natural, la riqueza de sus fósiles de dinosaurios, sus geoformas, los colores a la luz del sol es algo muy distinto. Con la luna llena yo rescato la tranquilidad y paz que da Ischigualasto. A la luz de la luna es mágico, la gente puede disfrutar, olvidarse de todos los problemas y se va llena de energía, que en la noche es como más potente. Si uno quiere renovarse espiritualmente, la noche en el parque es el  momento ideal”, aseguró la guía.

Caminar de noche y de día por Ischigualasto, Patrimonio de la Humanidad, fue como visitar dos parques diferentes.

Circuito tradicional: extranjeros, $70; argentinos, $35; sanjuaninos, $15; estudiantes y jubilados sanjuaninos, $5; y vallistos y menores de 6 años, sin costo.

Circuitos alternativos: Amanecer, $60; Bicicleta, $40; nocturno, $40; y tracking por Cerro Morado, $40. En todos los casos se abonan $100 pesos (a pagar entre todos los que hacen la excursión) para el guía.

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