Georgina Riverós, una mamá sanjuanina que trabaja en el local que Andesmar tiene en la terminal de ómnibus, compartió hace pocos días una de sus reflexiones sobre el problema de la violencia hacia las mujeres, en el marco del taxista acusado de violación en Buenos Aires.
Ayer, cuando llegué a las 6 de la mañana a la terminal, había un flaco bastante en pedo que diez minutos después dormía profundamente.
Andaba con uno de esos pantalones inmensos que se les caen y les dejan el calzoncillo y la mitad del culo al aire.
En resumen: joven, borracho, de madrugada, en un lugar con un ambiente no muy lindo como es la terminal a esa hora y con el culo al aire… y sin embargo ni yo, ni ninguna de las mujeres que pasó mientras duró el espectáculo, ni lo violó ni lo mató.
Vieron muchachos que no es tan difícil y que sin importar qué tan alcoholizado esté o de qué forma esté vestido, se puede respetar la vida del otro???
La reflexión de Riverós comenzó a ser muy compartida (casi 30 mil veces) en las redes sociales y se volvió viral luego de que su hijo hiciera una captura de pantalla del posteo.
Incluso el portal BuzzFeed Español decidió contar su historia y entrevistarla.
"Tuve un programa de radio sobre salud por años, donde trataba mucho el tema de violencia de género. Me asqueaba escuchar a toda la gente que justifica el acoso callejero, los manoseos, las violaciones, etc, diciendo que la mujer se lo buscó de algún modo. La víctima nunca es culpable. Nada justifica un golpe, un acoso, un manoseo y una violación. Más allá de la hora en la que andamos por la calle, de si estamos borrachas, si estamos solas o de cómo estemos vestidas, somos personas dignas de respeto”, agregó a BuzzFeed.