El gendarme argentino Nahuel Gallo fue retirado en las últimas horas del penal de El Rodeo I, en el estado Miranda, donde permanecía detenido desde diciembre de 2024. Hasta la tarde de este domingo no había confirmación oficial sobre su ubicación ni sobre su situación procesal.
La novedad fue comunicada a la familia del uniformado y a autoridades del Gobierno argentino. Según trascendió, internos del penal lograron avisar a sus allegados que “el argentino” había sido sacado del establecimiento, lo que inicialmente generó versiones sobre una posible liberación. Sin embargo, fuentes con conocimiento del caso aclararon que se trató de un traslado, sin constancia de que haya recuperado la libertad.
No hubo comunicación pública por parte de las autoridades venezolanas. Tampoco se informó oficialmente el destino al que fue llevado ni el estado en el que se encuentra. El hermetismo se mantiene tanto del lado venezolano como en lo que respecta a precisiones formales hacia la Argentina.
Entre las hipótesis que se analizan, no se descarta que haya sido derivado a dependencias de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), organismo vinculado a causas de seguridad del Estado. En antecedentes recientes, otros extranjeros detenidos en Venezuela fueron trasladados a esa estructura antes de concretarse liberaciones o expulsiones, aunque en este caso no existe confirmación oficial.
Gallo, integrante de la Gendarmería Nacional Argentina, fue detenido el 8 de diciembre de 2024 cuando intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su pareja, María Alexandra Gómez, y a su hijo. El régimen lo acusó públicamente de terrorismo y conspiración, pero hasta el momento no se difundieron documentos judiciales que acrediten una acusación formal ante un tribunal.
Desde su arresto permaneció largos períodos incomunicado, sin asistencia consular regular ni defensa independiente designada por su familia. El Gobierno argentino denunció el caso como una detención arbitraria y reclamó información sobre su situación.
La semana pasada, tras una huelga de hambre iniciada por detenidos en El Rodeo I, Gallo logró comunicarse telefónicamente con su pareja por primera vez en más de un año. Días después se produjo el traslado que ahora abre un nuevo escenario, aunque sin aportar certezas.
A más de 450 días de su detención, no hay información oficial sobre su paradero actual ni sobre eventuales avances judiciales. La única confirmación hasta el momento es que fue retirado del penal donde permanecía detenido y que su ubicación no fue informada formalmente.