Un memorándum de la Policía de San Juan, en el que le ordenaba a sus subordinados que respondieran los mandos naturales por encima del secretario de Seguridad, Gustavo Sánchez, hizo estallar la polémica y fuentes allegadas hablaban de un clima de tensión entre el Jefe de la Fuerza y el funcionario de Gobierno. Sin embargo, el propio comisario general Eduardo Lirola le bajó la espuma a la cuestión y aseguró que son amigos.
El comunicado interno provocó alboroto entre los integrantes de la Fuerza y, entre otras lecturas, se entendió que había un cortocircuito entre Sánchez y Lirola. No obstante, este último aclaró que no existe conflicto alguno con él. “A Gustavo Sánchez lo conozco desde hace más de 30 años y a la fecha somos amigos, no tenemos ninguna diferencia”, le dijo a diario Huarpe.
Tres semanas atrás, había trascendido el memorándum, que estaba dirigido dirigido a los jefes de las departamentales, comisarías y hasta los responsables de unidades operativas y casillas policiales, exigía respetar los rangos, dar prioridad a los mandos naturales de la institución y que, en caso que Sánchez impartiera una orden, le informaran “respetuosamente” que primero consultarían a la Jefatura.
Lo que llamó la atención fue que el comunicado hacía mención directa a la Secretaría que conduce Sánchez. “Ante directivas que sean impartidas en forma directa por parte del Secretario de Seguridad u otra autoridad, respetuosamente se recibe y se le hace saber que se le consultara previo a dar cumplimiento de ello, al Señor Jefe de Policía”, expresaba el documento que llevaba la firma del comisario mayor Carlos Narváez, pero que sostenía que eran directivas de Lirola.
Las fuentes consultadas aseguraron que el cortocircuito entre ellos tendría su origen en la resistencia del jefe de la fuerza a remover al personal policial identificado con la gestión anterior y a su aparente pasividad frente las últimas denuncias por supuestos desvíos de fondos y sobreprecios en las compras realizadas dentro de la Policía de San Juan en los últimos años.
Frente a esto, el Jefe Lirola se limitó a decir que las razones de las remociones y cambios en los puestos se dan por la dinámica propia del funcionamiento de la Policía y añadió que los traslados son necesarios, "ya sea por gente que se enferma o asciende, o incluso por razones de seguridad”.