Arte urbano

Lucas Sepúlveda y la loca aventura de colorear la vida

Tiene 24 años y hace tres que se dedica casi en exclusiva a reciclar paredes a través de murales que cautivan. Sus intervenciones están por todo San Juan y también otros rincones del país
domingo, 9 de mayo de 2021 · 12:01

Lo de Lucas Sepúlveda con los murales fue un flechazo. O mejor dicho un pincelazo, para ir a tono con este atrapante mundo del arte urbano. Se produjo hace unos 7 años atrás, pero desde hace tres de que la relación se tiñó de exclusiva.

Este capitalino de 24 años ha hecho de sus intervenciones el canal ideal para conectar y comunicarse con el mundo que lo rodea. San Juan es su lienzo más explorado, pero paredes de distintas partes del país también han recuperado su sonrisa gracias a él.

 

Hay que promover el arte urbano como herramienta de transformación social, como soporte contenedor de la sociedad

 

“El mural no cumple solo un fin decorativo, sino que tiene que ver con un mensaje, con una construcción en el espacio, en el lugar, con la gente” esbozó Lucas intentando encerrar en palabras las sensaciones que experimenta. Y se animó, fiel a su estilo, a ir un poquito más allá: “Hay que ser consciente de que un mural se pinta en una pared que la va a ver un niño, un adulto, una persona militante de cualquier espacio partidario o no. Tiene que ver con marcar nuestro mensaje, poniéndolo como un diálogo con la gente”.

 

Lucas, junto al mural que pintó en el Observatorio Félix Aguilar 

 

Durante el 2020, año claramente marcado por la pandemia, Lucas pintó 25 murales y en lo que va del 2021 ya lleva 16. “Este número no es algo que considere trascendente, pero sí me resulta superador”, explicó.

 

Es una conquista salir a pintar todos los días

 

En cuanto a su forma de activar frente a esos enormes lienzos de cemento, ladrillo o abobe, el artista confesó: “Estoy muy ligado a lo ancestral, pero también me gusta vincularlo con lo sicodélico a través de la paleta de colores, formas y cosas locas que pasan en la pared. Y a eso se le añade el mensaje que atraviesa a la gente de distintas maneras”.

 

'El Toby', una intervención de Sepúlveda que brilla en la Difunta Corre

 

“Ha dado la casualidad de que en todos los encuentros en los que he participado fuera de San Juan he pintado mujeres y eso me ha permitido armar una serie de murales que tienen que ver con el rol de las madres y abuelas, mezclado con lo ancestral y lo místico”, agregó.

 

Yo puedo hablar mil cosas para explicar qué siento al pintar un mural, pero sigue siendo distinto a que lo vivas

 

Llevando la charla al siempre amortiguante mundo de las comparaciones, LArt –así firma- expresó: “Cuando estoy por arrancar un mural tengo la misma sensación que cuando estoy a punto de arrancar un viaje en la montaña rusa. Cuando lo termino es emocionante el poder acordarme de las anécdotas y todos los momentos que pasaron durante ese proceso. Lo mismo que pasa cuando te bajás adrenalínico de la montaña rusa”.

 

'La Doña del Pueblo', la obra de este muralista sanjuanino en el 1º Encuentro de Villa Dolores 

 

La onda entre muralistas

Un punto que resaltó Lucas es la excelente relación que existe entre los artistas urbanos. “El muralismo no tiene cara competitiva. En los encuentros en los que nos juntamos con otros muralistas intercambiamos ideas, formas de trabajar, de pensar, pero nunca hay un ambiente de competencia”.

 

Empecé a dedicarme solo a los murales justamente por romper con el tema de los egos, me deconstruí al cien

 

“Ahora formo parte de distintas organizaciones. Hay una con la que activé el año pasado con una que abarca Latinoamérica y en la que nos dedicamos a promover y articular el arte urbano en toda esta región. Viajo a compartir lo que sé y a nutrirme de lo que ofrecen los otros muralistas”, añadió.

 

 

Un medio de vida

¿Se puede vivir de los murales? Es una pregunta que Lucas no gambeteó, ni siquiera tardó en contestar: “Yo prácticamente vivo de los murales. Si bien tengo mi trabajo administrativo, me he abocado a la creación de murales. Cada artista pone su precio. En mi caso, lo cobro por metro cuadrado y obviamente que eso incluye el seguro de mi firma. Intento hacerlo lo más profesional posible”.

 

Sé que frente a un mural mucha gente va a discernir y mucha gente va a aceptarlo, pero el solo hecho de que les genere algo permite que se cierre el círculo del arte

 

“Generalmente el cliente propone una idea y yo le sumo la mía y se va armando la construcción que nos cope a los dos. Soy un loco experimental. Yo mezclo técnicas: junto el aerosol con el látex y después le pongo hidroesmalte. En la vida como seres humanos hemos venido a experimentar. No existe ni lo bueno, ni lo malo. Lo importante es sentir nuevas sensaciones y pasarlo bien. Y ese juego permite que nunca caigas en la rutina, más bien es una nueva aventura azarosa. Cada pieza es única y siempre incluye un mensaje infinito. Es genial lo que sucede y cómo sucede”, completó.

 

Lucas, delante del mural que están pintando por estos días en Rivadavia

 

Dos anticipos con mucho color

Y también Lucas tenía guardados dos adelantos en su paleta, que aseguran que los colores seguirán danzando libres por San Juan: “Muralistas, graffiteros y otros artistas urbanos hemos conformado una ´crew´ que se llama ‘La 7 diez’ con la que salimos casi todos los meses a intervenir un espacio de la ciudad con el fin de promover el arte urbano. Usamos las pinturas que nos dona la gente que nos contrata para hacer murales privados. Pactamos que la pintura que sobre de esas obras, se puedan usar en estas intervenciones libres de acción comunitaria”.

 

Ojalá que cuando nosotros –los artistas urbanos del hoy- lleguemos a los 80 años, la ciudad esté explotada de colores

 

 

“Además, puedo decir que se viene un proyecto en Capital que tiene algo que ver con intervenir los espacios a través de talleres, pero aún no termina de atarse por completo. Va a estar muy bueno porque tiene que ver con esto de democratizar el arte”, apuntó este artista que ha dejado su sello estampado en al menos diecisiete de los diecinueve departamentos de la Provincia.

 

 

El de 'Rapsodia', un mural muy especial

 

 

"El mural que para mí este año ha tenido todas las sensaciones locas es el de Rapsodia. Dany Love para mí es un hermano. A él le tocó pasar un momento complicado con todo esto de la pandemia y el no poder expresarse como artista. Habíamos charlado en algún momento de hacer un mural, por cuestiones de tiempo se fue postergando y llegó en el momento exacto en el que tenía que ser, con la gente que tenía que ser. Dany experimentó por primera vez pintar un mural y durante esos días vivimos situaciones increíbles. Vivimos todo el proceso con Dany, con Jorge y otros amigos que aparecían y se generó una energía zarpada por todo lo que encerraba"

 

 

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