Desastre Ambiental

Las dos alternativas oficiales para salvar de su agonía al dique Los Cauquenes

A varios días de ocurrida la falla técnica que ocasionó la muerte de cientos de peces, el panorama sigue siendo desolador en la presa jachallera. Crónica en el lugar del hecho y dos soluciones complejas que se barajan de manera oficial.
martes, 11 de mayo de 2021 · 12:23

El dique de Los Cauquenes del Río Huaco es donde aparecieron cientos de peces muertos que despertó un conflicto de vieja data para la provincia. La presa fue construida en los años `60 y en el 2005 fue clausurada por Hidráulica al ser declarada peligrosa para el uso turístico y obsoleto para los fines que se pensó en su momento. Desde entonces el dique no cumple ningún servicio para la distribución de agua, ni de riego por los altos niveles de sal que no son aptos para el cultivo, y tampoco se lo utiliza con fines turísticos, porque no es navegable y las orillas para la pesca son de terreno inestable.

Así está en la actualidad el dique:

De todas maneras, la belleza singular de la zona sigue siendo objeto de interés para muchos jachalleros que en los últimos días manifestaron su rechazo al ver el desastre ambiental con cientos de peces en las orillas. Los mismos aparecieron como consecuencia de una falla técnica en una de las válvulas donde Hidráulica tiene responsabilidad directa. En la actualidad un equipo de Ambiente, con ayuda de la municipalidad de Jáchal, realizaron tareas de saneamiento y colocaron una extensa cinta de peligro para advertirle a la comunidad que no hay que acercase porque es riesgoso. También las autoridades provinciales analizan dos variables para poner fin al conflicto: una es eliminar el dique y volver a restaurar la zona, y otra es realizar una costosa inversión y apostar al sitio con fines turísticos, pero ambas opciones acarrean una alta complejidad.

La belleza turística es innegable, pero en detalle no todo es lo que parece. Por cualquiera de los caminos que se utilicen para llegar al dique por Ruta 49 se puede apreciar el encanto de un paisaje rodeado de montañas y el agua de Los Cauquenes. Para arribar se transita una carretera sinuosa que requiere de una particular atención por lo angosto que se vuelve el trayecto y las curvas “ciegas” que van apareciendo a cada paso. El asombro va creciendo cuando aparece la primera postal del dique, pero al adentrase, una cinta de peligro es la antesala de lo que se viene. Como así también el olor del ambiente que se vuelve más pestilente y el color del agua pasa del celeste a un color verdoso con una densidad mayor. El escenario calamitoso lo termina de completar una gran cantidad de peces muertos por falta de oxígeno acumulados en varias orillas.

El jueves 6 de mayo la Secretaría de Ambiente envió un equipo de 15 profesionales para realizar un saneamiento de la zona, pero al día de la fecha no pudieron retirar la totalidad de los cadáveres por la peligrosidad del terreno. Así lo explicó el ingeniero Jorge Scellato, subsecretario de Conservación y Desarrollo Sustentable de San Juan, “desde que empezamos con los operativos hay zonas donde el equipo no pudo acceder por la arenosidad, en tanto que también se trabajó cuesta abajo del río y pudimos retirar una gran cantidad de peces muertos con las tareas de saneamiento, pero en otras no podemos adentrarnos porque es un riesgo”.

El dique fue construido en la década del ´60 y prestó funciones hasta el 9 de agosto del 2005. Ahí se reunió el consejo hidráulico y emitió una resolución donde prohibió el ingreso a toda persona al perímetro del lago para realizar cualquier tipo de actividad. Desde ese momento la presa quedó clausurada y actualmente con la rotura de un caño que está al pie del paredón se produjo una fuga importante de agua que fue determinante para que murieran los peces por falta de oxígeno.

“El mantenimiento de esa presa es responsabilidad de Hidráulica. Desde que ocurrió este hecho, ellos hicieron una mayor portación de agua del caudal del Río Jáchal para aportar oxígeno y mejorar el nivel”, sostuvo Scellato. Y agregó que “ahora el dique ha subido un poco el nivel y ha mejorado las condiciones del agua, pero aquí las soluciones posibles son dos: se restablece el dique con obras de mejoras para volver a una actividad de pesca o fines turístico y la otra sugerencia es eliminar el paredón del dique por completo y restablecer el lugar”.

El 4 de marzo del 2005 se eliminó cuatro metros del paredón del dique por orden del ingeniero Millón, que en ese entonces era director de Hidráulica. “Desde ese momento el dique no prestó ningún servicio para distribución de agua y fue clausurado porque tenía un metro o dos de profundidad y es peligroso”, afirmó Scellato.  Y agregó que “la finalidad en aquel momento era la de acumular agua del Río Jáchal y algunos ríos que aportaban agua cuando hay creciente, pero ahora está inutilizado totalmente” y son dos los caminos los que barajan desde el Ministerio de Obra y Servicio para ponerle fin al asunto.

 

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