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Afirman que una familia tomó el Hotel Pismanta de "manera ilegal" y está echando socios

Una integrante de la Cooperativa Cacique Pismanta afirmó que una familia de apellido Marinero echó a 15 personas y que "están vaciando el hotel".
lunes, 26 de abril de 2021 · 17:55

Una ex trabajadora del Hotel Pismanta de Iglesia denunció a una familia de apropiarse de manera ilegal del lugar y de estar "vaciando" el hotel. El señalado es Guido Marinero, quien sería el encargado de llevar adelante las tareas de mantenimiento junto a su familia. Que también aparecen vinculados en la denuncia de una ex socia de la Cooperativa Cacique Pismanta que habría sido despedida sin previo aviso. 

Mencionada mujer, de la cual solo trascendió su nombre, dio una entrevista en Radio Ligth y afirmó que "hace 15 años esta familia se ha apoderado del hotel, de una cooperativa que arrancó con 30 socios y ahora en la última nómina son 15, de los cuales 9 son de la familia Marinero", contó una mujer llamada Raquel al aire. Y agregó que "de un momento para el otro nos echaron y a mis compañeros le pusieron policías en la puerta para que no entraran". 

Además el conflicto se agravaría porque la familia Marinero no estaría respetando los intereses de todos los socios y estarían "pagando a los miembros de la cooperativa como unos empleados más", en palabras de la denunciante. Por otro lado, señalaron que habían varias irregularidades y que "al hotel ahora lo están vaciando". La misma mujer dijo que desde julio del año pasado el conocido hotel volvió a abrir sus puertas, pero no para el público sino para que la empresa minera Barrick Gold realice la campaña de testeos para el personal que sube a la mina. 

"La comisión directiva nos ha echado y no nos han hecho firmar absolutamente nada, para nosotros están vaciando el hotel, por las averiguaciones que hicimos están todos los números en rojo", concluyó. 

El hotel funciona hace más de 6 décadas en un paraje lejano pero promisorio, al pie de la precordillera de Iglesia, con un paisaje tan extraordinario como el potencial turístico del lugar, que prometía ser un polo de desarrollo regional. Pasaron varias gerenciadoras hasta que a principios de los 2000 cayó en decadencia y los empleados decidieron ponerse al frente del hotel. Fueron años de tensión con el Gobierno Provincial, con fallo de la Corte Suprema mediante, hasta que un 6 de julio de 2006, José Luis Gioja terminó con el conflicto y el hotel quedó en manos de la cooperativa Cacique Pismanta. Así, nació una de las empresas recuperadas más simbólicas de San Juan, administrada por sus propios trabajadores, que tienen concesionado el hotel por 15 años con opción a 5 más que vencen en 2026.

La concesión incluía la obligación para la cooperativa de hacer inversiones. En los primeros tres años debía llegar a los 2 millones de pesos, pero desde el Ministerio de Turismo afirmaron que no estarían cumpliendo con las inversiones.  "Hay incumplimientos, y a través de organismos legales del Gobierno  hemos puesto en aviso de estos incumplimientos, que son sobre todo de inversiones que no han tenido", analizó la ministra Claudia Grynszpan en otra nota.

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