san juan por sus sentidos

Una delicia neoyorkina, directo al paladar de los sanjuaninos

Los bagels son un tipo de panificación muy popular en Estados Unidos, pero que ahora los podés conseguir a la vuelta de la esquina ya que se producen en la provincia. Mirá cómo y dónde nació la interesante propuesta gastronómica.
domingo, 8 de noviembre de 2020 · 20:54

El desayuno de la Gran Manzana está en San Juan o al menos el producto esencial que lo compone y ese es el bagel, una delicia neoyorquina que apunta directo a conquistar el paladar de los sanjuaninos. 

El producto que se ofrece como novedoso es una panificación con forma circular y un hoyo en el centro, a base de harina de trigo que por dentro resulta esponjosa y por fuera, crocante. Por lo general, se suelen partir por el medio y se consumen como un sándwich con el relleno que puede variar.

En una nueva entrega de 'San Juan por sus sentidos', el espacio culinario que oficia de góndola imaginaria con sabrosas propuestas, Tiempo de San Juan habló con el panadero que se animó a elaborar para la venta el panecillo de orígen polaco que tradicionalmente se consume en Nueva York.

Pablo Emilio Díaz Reinoso, también pastelero profesional, cuenta que hace un buen tiempo se dedica a la fabricación de bagels y admite que, si bien al principio costó que sus clientes lo conocieran y lo pidieran, ahora la situación cambió y poco a poco se transforma en uno de los más requeridos.

Con la idea de ofrecer algo distinto a lo convencional, quien tuviera paso por las cocinas de reconocidos restó sanjuaninos y se especializara en la panificación decidió darle vida a su propio proyecto. "El objetivo era hacer cosas diferentes para sobresalir y darle forma a un estilo que me represente", explica.

Sin embargo no le fue tan sencillo llegar al punto en el que ahora se encuentra, ya que en plena marcha debió evadir los obstáculos que se presentaron en el camino. "Primero abrí un negocio ofreciendo el producto, pero no lo pude mantener abierto y la realidad me obligó a trabajar a puertas cerradas como una fábrica", relató y siguió: "Fue un momento en que tuve que elegir cerrar o adaptarme. Por suerte, el boom de las hamburguesas me ayudó". 

Casi sin proponérselo, el propietario de Delicioso Bagel se convirtió en el principal proveedor de lugares como La Burguesía, a quien le produce el pan especialmente.

Con las redes sociales como aliadas, la elaboración del bagel actualmente es por encargo, ya que el tiempo que representa es es importante. "Es una doble cocción la que suponen los bagel y por eso a mí me lleva dos días hacerlo. Primero amaso y luego hiervo y luego al siguiente día los llevo al horno. Es un trabajo sacrificado, pero vale la pena hacerlo", asegura. 

En realidad, la pastelería en general es una ardua tarea y requiere de una gran dedicación. "Hay que tener paciencia, ser estricto con los procesos, las medidas y los ingredientes para no fallar. La panificación es otro mundo también, con tiempos que se deben respetar ya que juegan un papel importante en el producto final", sostiene.

A la vuelta de la esquina y por docena, los bagels por encargo son la oportunidad para los sanjuaninos de llevarse a la boca un sabor especial e invitan a darle un toque gourmet a cualquier comida del día. Para los desayunos pueden sustituir a unas tostadas, mientras que para otras horas del día pueden ser el pan del sandwich que se prefiera.

Cómo se hacen los bagels neoyorquinos

Los populares panecillos que aparecen en las películas de Hollywood tienen una peculiar y necesaria preparación. Es que antes de ir al horno se hierven y eso le proporciona una mayor densidad de miga y un exterior crujiente.

La masa: con levadura, harina, leche, agua, sal y claras de huevo se produce la masa. Lisa y brillante, tras reposar por unos minutos está lista para adoptar su típica forma. 

La cocción: una vez que ya pasó por lo anterior, tiene que reposar en agua hirviendo y luego de ello se espolvorea con semillas de sésamo. Después está en condiciones de ir al horno. 

Con qué acompañar los bagels

Cómo ya se dijo antes, el relleno puede ser el que más se guste. Los norteamericanos prefieren el queso untable junto con el huevo revuelto y el tocino (panceta). 

Los venden en los carritos callejeros, en los delis y en la mayoría de cafeterías, aunque también hay panaderías especializadas en ellos.

Se cortan por la mitad, se tuestan un poco (aunque hay quien los prefiere sin tostar) y se rellenan

También los hay de jamón crudo, parmesano, aceituna negra, tomates secos y rúcula. 

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