Aberrante caso

La dramática historia de la sanjuanina a la que la vida no se cansa de golpear

Era maltratada  física y verbalmente por su ex pareja. A raíz de esto tuvo que abandonar su hogar con dos hijos de 3 y 1 año de edad. La mayor tiene hidrocefalia, epilepsia y displacía pulmonar. Viven en la calle hace 9 meses.  
martes, 14 de mayo de 2019 · 19:40

La pesadilla de Verónica comenzó en su propia casa con el maltrato físico y verbal de su ex pareja y padre de sus hijos. La relación fue empeorando hasta el punto que las agresiones físicas empezaron a darse de manera rutinaria. Cansada de esta realidad la mujer decidió abandonar el hogar con sus hijos de 3 y 1 año en brazos. Pasó los primeros años viviendo en la casa de su madre pero al tiempo también se quedó sin poder recibir esa ayuda y terminó en la calle con sus dos críos.  La menor de 2 años padece varios problemas de salud. Tiene hidrocefalia, epilepsia y displacía pulmonar. Agravando su vulnerabilidad por estar  expuesta a bajas temperaturas  sin una correcta alimentación y vestimenta; sin dejar de nombrar los cuidados médicos que necesita. El menor de tan solo un año, no tiene problemas de salud como su hermana pero comparte la misma desgracia de vivir sin un hogar.

“El padre de mis hijos nos golpeaba, al comienzo las cosas estaban bien pero de a poco comenzó a destruirse el vínculo y empezó a golpearnos” afirma Verónica Castro, madre de los pequeños en situación de calle y agrega que “después la madre y mi ex pareja nos corrieron a la calle. En su momento me dijo que me iba a matar. A partir de ese momento nos quedamos en la calle con mis dos hijos” afirma.

En aquella ocasión el agresor fue denunciado por la joven e incluso se estableció una medida  perimetral para evitar que tuvieran contacto. Pero la peor parte se la llevó la victima que tuvo que estar más de 9 meses en la calle con los menores.

La pequeña de 2 años con hidrocefalia tuvo que ser intervenida quirúrgicamente la semana pasada. 

Los últimos sucesos infortunados que tuvo que pasar esta madre sanjuanina fue una cirugía de cadera programada para su pequeña de dos años con hidrocefalia; el problema fue un dislocamiento de cadera porque la niña no puede desplazarse por sus medios propios. A raíz de esto la pequeña quedó enyesada de la mitad de cuerpo hasta los pies, quedando completamente inmovilizada y requiriendo una observación minuciosa por parte de su tutora.

Hace unos momentos los médicos del Rawson dieron el alta de la paciente, volviendo a quedar en una difícil situación de no saber a dónde ir. “Yo no sé qué nos va a pasar, ya llevamos 11 meses en la calle y no encontramos soluciones. Nadie me escucha. A veces siento que hubieran preferido que fuera una madre que abandona a sus hijos y no me hiciera cargo de la situación pero acá estoy. Yo por ellos voy a luchar hasta conseguir lo más que pueda por su bien” finaliza entre lágrimas de bronca e impotencia.

 

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