Después de haber sufrido un calvario en manos de su padrastro, quien la violó y la dejó embarazada y por ello fue sometida a una interrupción legal del mismo, la nena de 11 años que conmocionó a San Juan y al país con su historia se recupera de la traumática situación que atravesó con la contención del Estado.
Según informaron fuentes oficiales, la menor permanece bajo tratamiento psicológico y ahora vive en un hogar junto a su hermanita de 5 años, de la que todavía se sospecha que haya padecido vejaciones similares a las que sufrió su hermana mayor.
Marcelo Bartolomé, de Niñez, explicó que se trabaja en la 'vuelta a la escuela' tanto de la menor en cuestión como de su hermana menor y por ello articulan con el Ministerio de Educación. "Al mismo tiempo se analiza si las niñas pueden volver a la familia de origen, mientras se resuelven los procesos judiciales. Para eso tenemos plazos de 90 días y luego una prórroga de otros 90 si son necesarios", sostuvo el funcionario.
Desde la Justicia, tal y como le señaló el juez Benito Ortíz -que instruye la causa de abuso sexual- a Tiempo de San Juan, se esperará por la recuperación integral de la niña para que declare en Cámara Gesell, luego de haber sido sometida a una intervención quirúrgica. Si bien ya fue dada de alta y su estado de salud es óptimo, buscan brindarle mayor contención psicológica para afrontar lo que viene.
La Asesora de Menores Patricia Sirera comentó que intervendrán en cada uno de los pasos que el proceso judicial necesite de la menor, con asistencia en todo momento.
El miércoles al mediodía, se conoció que el ADN del feto coincidía con el del acusado de violación, prueba que lo complica y lo mandará directo al procesamiento, aunque aún reste completar el proceso judicial con la testimonial de la menor.
Respecto a la investigación que tiene a la menor de las hermanas como presunta víctima, el médico legista descartó que la pequeña haya sido penetrada por el sujeto identificado con el apellido Castillo. Sin embargo, esto no descarta que haya existido abuso y por ello también declarará en Cámara Gesell.
Mientras tanto, la otra pericia que será vital para el expediente es la psiquiátrica que se le practicará a la madre A.M, para conocer si es consciente de la criminalidad de los actos. Es que la principal sospecha que pesa sobre sus hombros es que podría haber tenido conocimiento de las violaciones a las que era sometida su hija y nunca hizo nada. El indicio que la complica, por el momento- es que se negó a denunciar a su pareja cuando en la escuela a la que asistían sus hijas advirtieron el embarazo.
Dependiendo de los resultados que arroje la investigación, en cuanto al rol de la madre, se sabrá si las niñas están en condiciones de regresar a su entorno habitual, aunque esta vez sin el padrastro de la mayor y el padre biológico de la menor.