Crónicas de Malvinas

Día Cinco: la pista, la cueva de zorro y un rezo para los ingleses

En Malvinas hoy se recorrieron lugares que abrieron mentes y corazones con reminiscencias a 37 años atrás.
domingo, 10 de marzo de 2019 · 21:03

Por Miriam Walter 
Enviada especial a Malvinas

El sanjuanino Daniel Pacheco se paró frente a cada placa y le dedicó una plegaria a los muertos ingleses en la guerra. "Corresponde porque ellos, como nosotros, dieron la vida por su patria", argumentó el ex combatiente.
El monumento con el que en las Islas se recuerda a los muertos de Gran Bretaña en 1982 se erige imponente en la avenida central de Puerto Argentino. Y visitarlo fue el momento más sentido de este domingo, cuando los 13 ex soldados sanjuaninos y 2 familiares de caídos fueron a conocer varios puntos de esta ciudad malvinense, que atrapa y que duele.

El vistazo al "Monumento a la Liberación" fue el cierre de un día agridulce, con recorridos por lugares famosos, como los restos del Lady Elizabeth, un barco que data de 1879 y que está abandonado en la costa de Whalebone Cove desde 1949; la pingüinera de Gypsy Cove y el faro de Cape Pembroke. En cada sitio hubo selfies pero también una catarata de recuerdos.

La visita al viejo aeropuerto y esa pista austral que se sigue usando sólo para vuelos locales, fue un detonante para la memoria  de lo que pasaron allí los sanjuaninos del grupo. César Ozán contó que estuvo en ese edificio prisionero, Mario Castro habló de que en esa pista hizo pie en las Islas en un avión Hércules, y Dardo Gómez recordó el bombardeo que dejó varias bajas argentinas. De todo pasó en esa estación aérea que hoy luce el cartel de Stanley Airport.

Recuerdos del aeropuerto: Mario Castro

Recuerdos del aeropuerto: César Ozan

Recuerdos del aeropuerto: Dardo Gómez

Cerca del faro se vivió otro momento fuerte. Se empezaron a ver los vestigios de la guerra que seguro acompañarán con hallazgos en lo que queda del viaje. Un pozo de zorro, ese refugio que usaron los soldados argentinos para guarecerse del ataque inglés, permanece casi intacto, incluso con una ollita, a la que llaman marmita, adentro bien conservada. Y los sanjuaninos la encontraron y lograron transportarse a aquellos días, en los que con una palita debían hacer huecos para mezclarse con la geografía y no morir bajo fuego.

El cartel de San Juan

El Totem Pole es un icónico lugar de la avenida que lleva al aeropuerto y en el que se exhiben carteles con nombres de ciudades y la distancia desde allí. Desde hoy, San Juan figura en ese pedestal donde se sacan fotos los miles de turistas que pasan por Malvinas todos los años.

Los sanjuaninos improvisaron un cartel escribiendo con una fibra indeleble que prestó el ex soldado José Pacheco. Y cada letra fue escrita por un ex combatiente. Qué número de kilómetros poner generó debate porque nadie lo sabía con exactitud. Al final se redondeó en 4.000 y se dio la foto del grupo, orgulloso de dejar la presencia local en ese recóndito punto del planeta.

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