Todo empezó con risas, típico de adolescentes. Llegaron y antes de que empezara el simulacro los chicos hablaban y miraban con curiosidad el Peugeot chocado y los dos actores que estaban en el interior, llenos de sangre. Cuando empezó, enmudecieron bastante rápido y la llegada de los actores que lloraban mientras los médicos asistían a los supuestos heridos hizo que todos se quedaran serios. Alrededor, muchos preguntaban qué había pasado, realmente preocupados por las dos ambulancias, la decena de policías y el camión de bomberos que estaban parados por calle España frente a la plaza seca del Centro Cívico.
Los que estaban lejos preguntaban que había pasado, ya que no sabían que era un simulacro
El simulacro de un accidente de tránsito con heridos graves, parte de las actividades de la Semana de la Seguridad Vial, tenían un objetivo principal: que los chicos de entre 12 y 16 años del Colegio Gateway conocieron cómo se ve y qué hacer durante un accidente. Si es verdad que lo que aprendés de chico no se va nunca, la provincia cuenta con una docena de adolescentes que no van a olvidar nunca cuáles son los pasos que deben seguir durante un accidente con heridos.
Llamar al 107
El primer paso del simulacro, cuando los chicos todavía estaban parados junto al auto “chocado” muy relajados y comentando que la sangre no parecía real, fue el llamado de emergencia. Las autoridades explicaron que se debe llamar inmediatamente a la línea de emergencia, describir el lugar y la escena y no cortar la comunicación.
En este punto algunos curiosos se acercaron para ver lo que pasaba y entendieron mucho más rápido que se trataba de un simulacro. Los alumnos de segundo y quinto de secundaria escucharon la primera actuación, de un hombre que llamaba a emergencias y comenzar a hacer silencio. Mientras, comenzaron a llegar ambulancias y la autobomba de bomberos. La actuación de los accidentados, una chica desmayada y el joven tiritando, captó la atención completa de los alumnos.
De repente, mientras los alumnos veían llegar a los vehículos de emergencia, una mujer apareció entre ellos y comenzó a gritar, pidiendo que auxilien a los heridos, que alguien llame a la ambulancia. Su compañera se tiró al suelo, presa de un ataque de histeria.
Eran actrices, pero produjeron el efecto deseado: los chicos se quedaron helados y pusieron toda su atención en lo que pasaba y lo que le explicaban los especialistas.
No tocar nada
El segundo conocimiento importante que debían llevarse los alumnos es saber que no debían acercarse a los heridos. “No hay que mover a los involucrados a menos que el auto se esté prendiendo fuego”, les dijeron y repitieron. En ese momento los alumnos estaban lo suficientemente atentos como para que esto quedara debidamente grabado en sus mentes.
El jefe de Tránsito de la Policía, Marcelo Naveda, explicó que el error más común de los civiles a la hora de asistir a un accidente es involucrarse, mover a los heridos, sacarles el casco a los motociclistas, sacarlos de un vehículo cuando no es estrictamente necesario. Explicó que todas estas actitudes pueden producir heridas peores, empeorando el cuadro de los enfermos.
En este caso, el enemigo a vencer es la desesperación por ayudar, que una actriz, supuesta madre de uno de los involucrados, representó perfectamente. Mientras la mujer gritaba pidiendo acercarse al auto y policías la contenían, otro especialista le explicaba a los chicos que en ese momento lo más importante es cuidar a los enfermos y que un profesional se haga cargo de la situación.
Concientizar
Tras la experiencia, algunos de los alumnos contaron a Tiempo de San Juan qué fue lo que aprendieron y confirmaron que darán el siguiente paso: contarle a amigos y parientes cómo se tiene que actuar en un accidente.