Dos de las tres causas que se instruyen en Jáchal contra el ginecólogo Carlos Martínez sufrirán serias demoras ocasionadas por un grosero error del entonces juez Pablo Oritja.
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SUSCRIBITEDos de las tres causas que se instruyen en Jáchal contra el ginecólogo Carlos Martínez sufrirán serias demoras ocasionadas por un grosero error del entonces juez Pablo Oritja.
Antes de renunciar por su traslado a un juzgado civil, como había solicitado, (fue designado como magistrado en el 9no. Civil) tomó velozmente declaración a Martínez por los casos que se habían denunciado en ese departamento hace más de un año, pero olvidó estampar su firma en las actas. Y viajó de inmediato en un contingente de abogados y magistrados que participa en Barcelona de un torneo de futbol aficionado, por lo que no hubo tiempo de enmendar el error.
El resultado es que dos de las tres causas que se instruyen en el departamento sufrieron serias demoras porque la declaración de Martínez fue considerada nula: una indagatoria y una informativa. Por lo tanto, el juez subrogante en el departamento hasta que sea designado el ocupante definitivo del hasta ahora juzgado de Oritja (Hugo Quiroga, juez de Iglesia) deberá producir nuevamente las actuaciones anuladas.
Ya había malestar en Tribunales con el viaje, ante la mala señal que representaba entre los funcionarios judiciales. Repitió el episodio de hace 4 años, cuando el fiscal Carlos Rodríguez –quien también viajó ahora- demoró la megacausa de expropiaciones por el mismo torneo.
Pero no se sabía la negligencia que se conoció ahora en el juzgado jachallero. En una causa que también venía demorada de modo inexplicable: las denuncias contra el ginecólogo Martínez en ese departamento ya se había presentado con más de un año de antelación y estaban paralizadas.
Cuando estalló el caso con otras denuncias en el juzgado penal de Pablo Flores, el juzgado jachallero se apuró a tomar las declaraciones que no había solicitado durante todo el tiempo posterior a las denuncias, sin explicaciones sobre esas demoras. Con el agravante de que olvidó firmar las actas y se fue de viaje a Europa al torneo de fútbol.
Se trata este de un nuevo escándalo en la larga saga de acciones judiciales incomprensibles en el caso del ginecólogo Martínez. A estas denuncias frustradas en Jáchal hay que sumar las que desencadenaron el escándalo en la capital provincial, que recayeron en el juzgado de Flores.
Días después de las recientes denuncias se conoció que el mismo juez Flores no había instruido otras denuncias similares cuatro años atrás y que por esa razón habían prescripto. Y que el propio Flores había sido el abogado defensor del ginecólogo Martínez en otros casos.
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