Tras las repercusiones que se generaron por la historia de la mujer que denunció que le robaron a su beba hace 20 años y la notoriedad que alcanzó el tema, luego de conocer que la prueba de ADN resultó positiva, Vanesa Sánchez dice tener un sabor agridulce por lo que le toca vivir.
Es que si bien se mostró feliz y emocionada por el resultado del cotejo de ADN, contó que la relación con su hija biológica no logró avanzar significativamente y reconoció que será un largo camino construir el vínculo con Micaela Guadalupe.
"Mi hija sigue con el síndrome de Estocolmo, defiende a las personas que la han tenido 20 años escondiéndole la verdad y ocultando su identidad", expresó al mismo tiempo que argumentó que conoce los motivos de su reacción y de su rechazo.
Según confesó Sánchez, a pesar de tener conocimiento de las pruebas que confirmaban su lazo sanguíneo, su hija estaba en contra de exponer su situación ante los medios en perjuicio de sus apropiadores. "Sigue enojada por el tema de la prensa pero es imposible, le digo yo; no se puede permitir que salgan airosos y sin ser juzgados", sostuvo y agregó: "Le expliqué y le remarqué que lo que va a determinar todo va a ser el juez, pero hay pruebas que muestran el delito que cometieron, incluso, ella las ha visto".
A pesar de ello, con quienes sí compartió su "pequeña victoria" fue con su entorno: su familia, amigas y alumnos de zumba. "Todos están contentos y me apoyan en esto, me dan fuerza, me dicen que soy una topadora y es verdad", lanzó entre risas.
Por su parte, contó que su hijo varón que se encuentra en otra provincia se comunicó para alentar la "cruzada" de su madre. "Me dice: 'Mamá, seguí adelante, no te aflijas si ella (por su hermana) no quiere saber nada con vos porque tiene que darse cuenta de cómo han sido las cosas. No podés callar lo que ha pasado y que en el juicio paguen quienes tienen que pagar", detalló la mujer.
Hasta tanto, el caso que investiga la Justicia Federal aguarda que el juez Leopoldo Rago Gallo fije las fechas de las indagatorias a los denunciados por Sánchez en el delito de robo de menores, supresión de identidad y adulteración de documento nacional de identidad.