Una clínica especializada en sueño ubicada sobre calle Santiago del Estero dispone desde hace más de 2 años del privilegio de un área de estacionamiento restringido para cualquier ciudadano, con el argumento de que es utilizado para el ascenso y descenso de pacientes.
El asunto es que la llegada de pacientes en el establecimiento con vehículos es de muy escaso flujo, sino inexistente. A pesar de eso, consiguió una autorización de la Municipalidad capitalina hace más de dos años, en claro privilegio sobre otras entidades similares que no disponen de eso y tienen que probar que la restricción al público verdaderamente corresponde, con el fin de ayudar a los pacientes.
Incluso, la autorización extendida por la municipalidad es de data muy anterior al comienzo de la operación de la clínica. Por eso, no se puede explicar de ninguna manera que los carteles indicaran que el espacio estaba restringido al ascenso y descenso de pacientes, cuando no había clínica. Ni pacientes.
Por el contrario, los dos boxes vallados con amarillo supuestamente para los pacientes, fue utilizado durante la construcción por los trabajadores del edificio en proceso. Y ahora, a falta de pacientes que estacionen allí, lo utiliza quien se hace pasar como responsable del establecimiento como privilegio personal.
Otra presunta irregularidad en el otorgamiento del “beneficio” es que la restricción para ascenso y descenso de pacientes en estos casos es sólo temporal por 10 minutos de acuerdo con la regulación, y no durante las 24 horas del día.
Luego de más de dos años, la cara visible de la clínica fue multado este viernes para dejar su camioneta en el lugar que él mismo gestionó como “prohibido”. Lo viene haciendo sistemáticamente, y esta vez fue sorprendido por los inspectores municipales en su vehículo chapa IMZ 360. A pesar de esa multa, el beneficio irregular del estacionamiento se mantiene.
Curiosamente, el conductor de la camioneta multada y quien gestiona el beneficio municipal a nombre de la clínica privilegiada es Jorge Morando, hermano del juez de Faltas Horacio Morando, quien debe hacer cumplir en el la jurisdicción provincial las normas de tránsito. Y que vive en la misma cuadra.