Por Jorge Balmaceda Bucci
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El brillo de sus ojos desapareció por completo. Atilio ‘el Sánguche’ Zaire ya no luce la felicidad que le provocó la solidaridad de la gente hace más o menos tres meses. Fue el 27 de junio último cuando el vuelco de un camión de cerveza lo convirtió en protagonista de un video viral que, al margen de resultar simpático, permitió a todos sus comprovincianos visibilizar la situación de indigencia en la que está sumergido desde hace años. Su triste historia la contó al día siguiente Tiempo de San Juan y ahí le llovieron donaciones de todo tipo, que fue compartiendo con Oscar Ríos, su compañero de ranchito, y Roberto Torres, el vecino que le presta ese precario edificio, hasta que un día salió a hacer una ‘changa’ y le desvalijaron su tapera.

El 'Sánguche', dentro de su ranchito
La generocidad de la gente la disfrutó mucho poco. La ropa, los utensillos y los alimentos resultaron un sustancioso botín para desalmados que aprovecharon la ausencia del ‘Sánguche’ y sus amigos para llevarse prácticamente todo. Una dura cachetada dentro de una dura realidad.
Relatada en la voz del ‘Sánguche’ aquel detestable momento fue así: "Hace más o menos un mes salimos con mi amigo hacer una changa y cuando volvimos a casa nos dimos cuenta de que nos habían robado todo lo que nos había donado la gente. Se llevaron la mercadería, las ollas, los platos, todo".

La fotografía que Gabriel Iturrieta le hizo al 'Sánguche' causó sensación
"Como no tenemos candado para poner en la puerta que tenemos, pasaron como si fuera su casa. Salimos a hacer una changuita para tener para comer y nos quedamos sin nada. Queríamos comprar una carnecita, unas verduras para una sopita y cuando volvimos teníamos menos que antes", agregó Zaire frotándose una cargada barba y acariciando con su otra mano a uno de sus 8 perros que le acompañan.
Un trabajo estable y alimentos, sus necesidades más urgentes
Tienen sospechas de quiénes pudieron haber sido los autores del robo, pero no “podemos ir a acusar a nadie porque no los vimos. Los vecinos nos dijeron que vieron gente por acá, pero pensaron que eran conocidos nuestros”.
Zaire, en el centro de su tapera
El esqueleto de cama recubierto por un nylon negro que ejerce de puerta no fue un gran obstáculo para los delincuentes. “Esa puerta la hicimos con la ayuda de una chica, que era modelo. Nos trajo el esqueleto de la cama y ahí la armamos, pero no es nada segura. Nosotros ponemos un palo atraveso o una mesita como para trabar un poco, pero cualquier lo saca", contó el ‘Sánguche’, quien enumerando un lamento dijo: “Sigo sin poder conseguir un trabajo más estable y las changas me salen cada tanto. Hay días que se pone muy complicado para comer”.
"Soy un pobre infeliz y encima me robaron” alcanzó al decir antes de bajar la mirada y refugiarse por encima vez en su palpable tristeza.
"Soy un pobre infeliz y encima me robaron”
El video viral del 'Sánguche'
