Tienen entre 11 y 13 años y viajaron con toda la ilusión de poder ganar un campeonato nacional de hockey, el deporte que los apasiona. Pero el destino los sorprendió y una imprudencia casi les costó la vida. Volvieron a San Juan y pudieron abrazar a sus seres queridos. Se trata de los chicos de Richet Zapata que llegaron este viernes al Aeroclub de Pocito.
Hace tres días estos chicos terminaron internados después de casi morir por una intoxicación con un calefactor que perdía gas. Les dijeron que no lo usaran, pero no hicieron caso y esto casi les costó la vida.
Más allá de los mea culpa que se hacen necesarios en estos casos, lo cierto es que los padres y familiares de los niños no tenían cabeza para pensar en responsabilidades. “Yo sólo quiero abrazar a mi hijo”, decía una madre mientras hacía fuerza para contener las lágrimas.
Es que ella, al igual que muchos otros familiares, estuvo desde el atardecer esperando que llegara el avión provincial con los chicos.
Algunas familias llevaron globos, otros carteles y trapos con mensajes de apoyo. El frío de la noche no diezmó el entusiasmo de los familiares que sólo pedían ver a “su niño”.
Finalmente, pasadas las 22 los chicos aterrizaron. Si bien la gente que organizó el operativo intentó ordenar la llegada para que los chicos fueran encontrándose con sus familiares de manera más ordenada, los padres, especialmente las mamás, fueron a buscar a sus chicos y los abrazaron de inmediato.
No se trató de un abrazo cualquiera, era el reencuentro más esperado, es que todos sabían que sus hijos estuvieron a punto de morir, pero se salvaron y este abrazo se convirtió en una especie de plegaria de agradecimiento por el “milagro” de poder ver a sus hijos.
“Gracias Dios”, repetía una de las mamás mientras sofocaba a su joven hijo en medio de besos de esos que deforman los cachetes y abrazos que parecían eternos.
Un tema aparte fue la pena de muchos chicos que se lamentaron por no poder traerse ganar el torneo. “Ibamos a ser campeones, pero no se pudo. Igual somos campeones de la vida”, dijo uno los pibes dibujando una mueca mezcla de sonrisa y llanto contenido.
Mirá el momento de la llegada a través de las cámaras de Telesol