La provincia dará un gran salto en la cantidad de controles
regulares a los cauces de agua en la Reserva San Guillermo. En lugar de un
monitoreo anual, harán 4 y sumarán 10 puntos nuevos de control en los afluentes
del Río Jáchal, sobre todo en el área de influencia de los emprendimientos
mineros.
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable espera
que dentro de dos meses, aproximadamente, comiencen a recoger nuevas muestras.
Los controles permitirán conocer la calidad del agua tanto en parámetros
microbiológicos como fisicoquímicos, incluyendo la presencia de metales
pesados. Los técnicos recolectarán muestras de agua, de los sedimentos de los
causes y también musculares de los peces. De esta manera la totalidad de los ríos estará cubierto y monitoreado.
En total, según explicó el subsecretario de Desarrollo
Sustentable Jorge Scellato, se sumarán 10 puntos de muestreos a los que ya
existen y además se harán recolecciones de muestras estacionales, sumando un
total de 4 al año en lugar del único que se hace actualmente. Este sistema de
recolección debería estar totalmente activo en el plazo de un año, pero esperan
seguir sumando más áreas geográficas y
cantidad de muestras.
Con la información recogida, Ambiente realizará una base de
datos en la que se cruzarán los resultados obtenidos a lo largo del tiempo y
así tener información real de cómo se encuentra calidad del agua de los cauces
que desembocan en el Río Jáchal. A estos muestreos y análisis programados se suman
los que la Secretaría solicita en situaciones especiales.
La información se convertirá en parte de la base de datos de
Ambiente de la provincia, pero también podrá ser solicitada por la ciudadanía. La recolección de las muestras las hará la
Secretaría con sus técnicos y el análisis estará a cargo de laboratorios
privados.
Es justamente la intervención de los laboratorios el último
paso que queda por definir. Para eso existe un llamado de licitación en el que los privados podrán competir para
hacerse cargo del análisis fisicoquímico y microbiológico de las muestras. Una vez terminado este proceso podrían poner en marcha el
nuevo sistema, que generará un flujo de información sobre el estado de aguas
mucho más preciso y abarcativo que el que existe en este momento.