Uno de los tantos atractivos de Perú son las líneas de Nazca y en San Juan hay unas similares en Iglesia, más precisamente cerca del dique Cuesta del Viento, en Las Flores y en el camino a Tudcum. Las tres representan figuras humanas. Mariano Gambier las descubrió en 1991 y hoy quieren incorporarlas a un circuito turístico. Sería una especie de rescate ya que están expuestas al desgaste.
Las líneas de Iglesia simulan grandes figuras humanas, fueron realizadas con materiales del lugar, tal es el caso de la piedra laja de basalto negra. La cabeza está representada con un rombo y el cuerpo por un rectángulo. De ambas figuras, salen lazos en rocas blancas y rojas especialmente seleccionadas, según publicó la especialista Adriana Varela. Hubo un trabajo enorme por parte de los pobladores originarios que las hicieron.
Uno de los geoglifos está cerca del dique Cuesta del Viento, el otro en Las Flores y el último en el camino a Tudcum. Hay otro en Colangüil, pero este fue hecho por otra cultura.
Gambier identificó estas obras de arte como pertenecientes a la Cultura Angualasto, que data de los años 1200 a 1461, una de las más antiguas de San Juan. Los lugares en donde están ubicadas se encuentran continuamente amenazados por las crecidas, por eso está en proyecto armar unas defensas que permitan resguardar de la desaparición estas líneas.
Se cree que los geoglifos generalmente están intentando marcando rutas de intercambio con el norte chileno. Aún no se descifra si este es el verdadero objetivo de este tipo de representaciones, consideradas en la actualidad auténticas piezas de arte al aire libre. Una de las características es que se puede apreciar las figuras en su máximo esplendor desde el aire, por eso para aprovecharlas turísticamente se está analizando la forma de que esto pueda materializarse.
No es tarea sencilla pero desde el Ministerio de Turismo están viendo la posibilidad de llevar adelante algún tipo de obra que no sea tan cara y que permita ver las líneas representativas.