Este viernes se conoció el caso de un chico de 10 años que aseguró que un celador de la escuela Albergue José Manuel Estada lo sometió sexualmente. A este caso se sumó el de una joven que el 13 de octubre denunció que un portero la manoseo en la escuela Tagore de Pocito. Tras estos dos casos surge la pregunta obligada de si alguien controla la condición pscológica de los docentes y el personal que está en contacto con los chicos.
El Secretario de Educación de la provincia Alfredo Bartol explicó que el personal docente, incluídos los celadores de todas las escuelas de la provincia debe pasar por una evaluación psicológica.
Los únicos que no son evaluados son los porteros y el personal de maestranza de las escuelas. El funcionario explocó que los porteros suelen ingresar como contratados y luego, si han trabajado bien, se los pasa a planta permanente. Se les pide un certificado de antededentes, pero no una evaluación psicológica.
En los últimos tiempos Educación ha puesto la mirada en los porteros y ya han comenzado con capacitaciones en diferentes temas.
Los trabajadores han recibido cursos de cuestiones relacionadas con la manipulación de alimentos, ya que muchos preparan la leche de los chicos. Además, se están dictando cursos de mantenimiento de edificios.
Mientras tanto, el Ministerio está preparando una resolución que reglamentará los forma de ingreso de los porteros y fijará nuevos requisitos entre los que estarán las evaluaciones psicológicas.
"Estamos trabajando para hacer la nueva reglamentación, aún no hay un texto definitivo, pero la idea no sólo es incorporar controles, sino tambien ayudar a que el portero se vaya capacitando y se profesionalice", concluyó el funcionario.